El Alzheimer es una enfermedad mental incurable que causa la degeneración de las células nerviosas del cerebro y causa, de forma paulatina, la disminución de la masa cerebral. De este modo, los pacientes de esta enfermedad muestran deterioro cognitivo que se manifiesta en forma de dificultades en el lenguaje, pérdida de la orientación o problemas en la resolución de asuntos de la vida cotidiana.

De lo poco que se conoce de la enfermedad es que las primeras lesiones pueden aparecer hasta 15 o 20 años antes de empezar a manifestarse los síntomas. La región del cerebro dañada es el hipocampo, una zona encargada, entre otras funciones, del aprendizaje y la formación de nuevas memorias. De ahí se extiende a otras partes del cerebro causando el deterioro cognitivo mencionado anteriormente.

No existe ningún tipo de tratamiento ni de prevención de la enfermedad. Sí que se prescriben algunos medicamentos que pueden ayudar con síntomas de la enfermedad y mejoran la calidad de vida del paciente. El problema es que en los estadios más avanzados de la dolencia pierden su efectividad y la dependencia del enfermo será cada vez mayor.

En el día de hoy, 21 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Alzheimer, día proclamado por la Organización Mundial de la Salud. El primero de ellos se celebró en 1994 y desde 2012, la asociación Alzheimer’s Disease International decidió extender su celebración a todo el mes de septiembre, declarándolo el Mes Mundial del Alzheimer. En España es la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) la encargada de desarrollar la campaña a nivel nacional.

La razón de ser de este día es, sobre todo, concienciar sobre la enfermedad. Se trata de una afección que no tiene cura, pero sí existen ciertas rutinas y actividades que ayudan a retrasar la aparición de los síntomas más graves y evidentes. Los objetivos del Día Mundial del Alzheimer son conocer las necesidades de los enfermos y ofrecerles terapias de estimulación para la memoria, así como ofrecer apoyos públicos a los pacientes y sus cuidadores. Además, se pretende estimular su investigación para su prevención y tratamiento. Por último, es importante ofrecer información y apoyo psicológico a los cuidadores.

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