Las mascarillas están agotadas en prácticamente -por no decir todas- las farmacias de nuestro país. En Granada también. Pero lo que es más preocupante es que sanitarios o empleados que ejercen su trabajo, como sucede en algunos supermercados, tampoco cuenten con este utensilio. Pero para solucionar esto la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación va a poner a disposición de los ayuntamientos y diputaciones andaluzas un total de 45.000 mascarillas de 3 capas.

, con el objeto de mejorar las asistencia a las personas de grado III de dependencia atendidas por los Servicios de Ayuda a Domicilio (SAD) y la seguridad de quienes prestan estos servicios a través de dichas corporaciones municipales y supramunicipales, ya sea de forma directa o través de empresas.

El reparto, informan, será: A Almería llegarán 2.200 mascarillas; Cádiz recibirá 5.300; Córdoba, 6.700; Granada, 4.900; Huelva, 3.700; Jaén, 4.400; Málaga, 7.100; y Sevilla, 10.700.

Irán destinadas a personas en el grado III de dependencia donde se incluyen los grandes dependientes. Esto es, cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria y por su pérdida total de autonomía. Son el sector más vulnerable.

La Consejería de Salud y Familias esta, sin embargo, a la espera de recibir más provisiones. Se espera poder distribuir otras 150.000 mascarillas entre las residencias de personas mayores y con discapacidad de Andalucía. El Gobierno andaluz ya ha adelantado que está a la espera de poder recibir más sistemas de protección, pues está previsto que se reciban dos millones de mascarillas por parte de un proveedor chino en las próximas 24 o 48 horas.

Se trata, por tanto, de un primer reparto a la espera de que el Gobierno central haga llegar a todas las comunidades el material de protección requerido para que los profesionales puedan realizar su trabajo sin riesgos y sin posibilidad de contagio a las personas a las que cuidan, que son la población más vulnerable. El Gobierno central es el responsable de proveer a las comunidades de material, tal y como recuerdan desde la Junta.