granada-policia

Agentes de la Policía Nacional han conseguido localizar al legítimo dueño de 300 euros olvidados el pasado mes en la ranura de expedición de un cajero automático, un temporero senegalés que actualmente se encontraba trabajando fuera del país. Todo ello ha sido posible gracias a la honradez e integridad de un ciudadano granadino de 53 años que entregó el dinero a los agentes de policía. La totalidad del dinero ha sido reintegrada a su propietario.

300 euros abandonados en la ranura de un cajero automático

Los hechos se remontan a principios del mes pasado cuando una patrulla policial fue requerida por un ciudadano en una de las principales avenidas del centro de la ciudad. El motivo de la llamada fue el hallazgo de 300 euros en billetes que dicho ciudadano, un varón de 53 años residente en la capital, había encontrado en la ranura de expedición de un cajero automático de una conocida entidad bancaria. Esta persona, al no encontrar a nadie por los alrededores de la entidad bancaria, encontrándose esta cerrada al público por ser las tres de la tarde, decidió llamar a la policía y hacerles entrega de los billetes encontrados.

A su llegada, los agentes comprobaron como el cajero automático no presentaba signos de haber sido manipulado, por lo que concluyeron que, efectivamente, la hipótesis más probable era que se trataba de una cantidad de dinero olvidada por algún cliente que habría utilizado el cajero recientemente.

La investigación policial ha conseguido devolver el dinero a su legítimo propietario

La investigación llevada a cabo por los agentes de policía consiguió identificar al legítimo propietario del dinero, un ciudadano senegalés que trabaja como temporero y tiene su residencia habitual en un municipio almeriense. Las indagaciones consiguieron ubicarle en Francia, país donde actualmente se encontraba trabajando.

Ante la imposibilidad de venir a recoger su dinero, los agentes acordaron con él reintegrárselo en la misma cuenta bancaria de la que había sido extraído. Posteriormente, los policías contactaron con el ciudadano que encontró el dinero y lo entregó, para agradecerle su conducta ejemplar y felicitarle por su integridad y honradez.