El duelo del próximo sábado en Son Moix (14.00 horas) entre Mallorca y Granada será una auténtica final por la permanencia en Primera división. Tanto es así que este jueves el propio club bermellón confirmaba que las entradas para el partido se habían agotado.

El Granada CF espera cerca de medio millar de aficionados desplazados para la causa. Los granadinistas que viajen con la promoción lanzada por el club el pasado miércoles sumados a los seguidores rojiblancos residentes en Mallorca serán el aliento de los de Aitor Karanka en la lucha por la salvación.

Por su parte, el RCD Mallorca también ha hecho un llamamiento a la afición, conscientes de la trascendencia del partido. La entidad mallorquina ha preparado un recibimiento al autobús del equipo, así como paella gratuita para todos los asistentes y 10.000 banderas. De esta forma, esperan conseguir la mejor entrada en lo que va de temporada, superando la registrada en el partido frente al Real Madrid en la jornada 28.

Un árbitro que no trae buenos recuerdos

A falta de cuatro jornadas para el final de Liga, el Granada CF llega al partido con 31 puntos, a uno de la salvación que marcan el Cádiz y el propio Mallorca con 32. El colegiado designado para dirigir el partido es el bilbaíno De Burgos Bengoetxea, que arbitrará por primera vez a los rojiblancos en la temporada. La última vez que dirigió un partido del Granada CF fue la temporada pasada en el Sánchez Pizjuán, en el partido que terminó con derrota del conjunto nazarí (2-1) y que se recordará por haber pitado el final del encuentro un minuto antes de lo que había notificado, para volver a reanudarlo y jugar el minuto que faltaba.