granada-madrid

Nada pudo hacer el Granada CF. El Real Madrid superó con creces a los rojiblancos en todas las facetas, que encadenan su tercera derrota consecutiva. Sin opciones europeas, los de Diego Martínez se mostraron incómodos durante el choque a la par que exhaustos. Parece que el fin de temporada vendrá como anillo al dedo a la culminación de un curso mágico, el del 90 aniversario.

Con nada que perder, quedaba todo por ganar. El Granada salió a competir en Los Cármenes con el conocimiento de que ya no habría milagro. Por más que remase, su embarcación había arribado a (buen) puerto, el de la permanencia, y ya no iba a volver a zarpar hasta el próximo mes de agosto. El triunfo del Villarreal frente al Real Valladolid liberó a los de Diego Martínez de la obligación de volver a pelear por los puestos europeos, y menos mal.

Da la impresión de que los rojiblancos están pidiendo la hora. Después de tropecientos partidos en las piernas, de haber logrado una permanencia holgada por segunda temporada consecutiva y de haberse medido a los molinos de viento de medio continente, este Granada ya no puede ni con su alma. De nuevo, con infinitas lesiones se enfrentaron los rojiblancos al vigente campeón de Liga, que todavía sueña con revalidar el título. El Real Madrid, también plagado de bajas, sabía que no podía fallar. La carrera de fondo por la Liga está llegando a su fin y cualquier tropiezo puede ser definitivo.

Los de Zidane comenzaron el choque con ganas de demostrar que se merecen el título más que nadie. Con Modric, Casemiro y Valverde en el trivote del medio del campo, el Real Madrid marcó el primero de la noche. Los tres tenores blancos se impusieron ante un Granada que, con Yangel y Montoro fuera de combate, se aferraba a Max Gonalons como buque insignia para controlar el partido. Pero sus escuderos Eteki y Fede Vico no estuvieron finos. Demasiados fallos en la circulación de balón que castigaron con seriedad los blancos, muy sólidos en todo momento al igual que certeros.

Los de Diego Martínez arrancaron muy incómodos tanto en ataque como en defensa. No se generaban ocasiones y el suspense se tornaba en terror cuando el Real Madrid salía en velocidad aprovechando los agujeros atrás de la zaga granadinista. En una de esas, Luka Modric se coló hasta la cocina a la espalda de Duarte y batió por bajo a Rui Silva, que regresó a la meta del Granada. Digna de mención fue la asistencia de Miguel, el joven canterano que vive un máster acelerado de élite madridista debido a las urgencias. Caramelo aéreo para el croata, puñalada para la zaga.

granada-madrid
FOTO: Photographers Media

Espejismo

El Granada logró sobreponerse al tanto y se animó en busca del empate. Machis fue el hombre más activo de los suyos, pero le faltó acierto. El que más se acercó al gol fue Jorge Molina con un disparo tras un acrobático y espectacular control que salió desviado. De todos modos, una mano del valenciano hizo que Gil Manzano anulara la acción. Parecía que los locales se metían en el partido, pero ante el Real Madrid hace falta algo más. Sobre todo atrás. En otro despiste de la defensa, esta vez en la cobertura, Rodrygo se escapó de Quini con una gran cabalgada y se introdujo en el área.

Al paso le salió Germán, que trató de tapar por dentro al brasileño, aunque este decidió llevarle la contraria y salir por fuera. Este la acabó cruzando al palo largo en una demostración de técnica ofensiva para mandar al Granada a la lona justo uno segundos antes del descanso. A la vuelta, los nazaríes buscaron resucitar con la entrada de Soro y Suárez al terreno de juego. Sin embargo, no era el día para ello. Los blancos vieron abrirse al Granada y buscaron la sentencia a través de la velocidad de Vinicius, pero este se topó con Rui Silva. Jorge Molina logró recortar distancias en un espejismo aprovechando un rechace de Courtois al repeler un disparo de Suárez, y estiró el sueño del empate.

Sin embargo, dos minutos fatídicos asestaron el golpe de gracia a los rojiblancos. Primero Odriozola reventando la pelota desde el punto de penalti tras una incorporación al ataque y después Benzema sacando petróleo de una salida en falso hasta la frontal de Rui Silva mataron a un Granada al que no le queda oxígeno. Menos mal que los de Diego Martínez tienen unas cuantas bombonas de reserva dentro del armario. Como la hormiga, este Granada cosechó lo suficiente durante el invierno.

granada-madrid
FOTO: Photographers Media

FICHA TÉCNICA

GRANADA CF: Rui Silva; Dimitri Foulquier, Germán (Nehuén, min. 80), Domingos Duarte, Quini; Max Gonalons, Yan Eteki (Domingos Quina, min. 66), Fede Vico (Alberto Soro, min. 54); Darwin Machis (Luis Suárez, min. 54), Antonio Puertas (Adrián Marín, min. 66), Jorge Molina.

REAL MADRID: Thibaut Courtois; Marvin (Odriozola, min. 45), Eder Militao, Nacho, Miguel Gutiérrez; Casemiro, Luka Modric, Fede Valverde (Eden Hazard, min. 61); Vinicius Júnior (Isco, min. 61), Rodrygo (Marco Asensio, min. 61), Karim Benzema (Mariano, 78).

MARCADOR: 0-1 Luka Modric (min. 16’); 0-2 Rodrygo (min. 45’); 1-2 Jorge Molina (min. 70); 1-3 Odriozola (min. 74); 1-4 Karim Benzema (min. 76).

ÁRBITRO: Gil Manzano (colegio extremeño). Amonestó con tarjeta amarilla a Jorge Molina, Eteki y Quina. Por parte visitante, vieron amarilla Militao, Modric y Nacho.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 36 de Primera División. Partido celebrado en el estadio de Los Cármenes a puerta cerrada, debido a la pandemia del COVID19.