La crisis sanitaria por el COVID-19 ha pegado en todos los ámbitos. En esta ocasión la educación es la que se ha visto afectada. La pandemia ha obligado a las autoridades correspondientes de la UGR a tomar medidas extremas en pro de la salud de los estudiantes. Las universidades de Andalucía han tomado la decisión en conjunto de que el curso escolar finalizará sin clases presenciales. Incluso si el estado de alarma llegara a su fin.

Muchos estudiantes han acatado esta medida con dolo, ya que algunos piensan que podrían verse afectados por esta decisión que ha tomado la junta directiva. Profesores y alumnos tendrán que adaptarse a este nuevo formato, pero que no es para nada nuevo para ellos.

Por ejemplo Lidia Martínez estudiante de Pedagogía en la UGR menciona qué por un lado le viene bien la decisión, el hecho de que solo tenga dos asignaturas influye mucho. Pero si deja en claro que para otros de sus compañeros supone más esfuerzo. «Me afecta en mayor medida en las prácticas, yo las hago en un instituto, muchos compañeros míos las están haciendo telemáticamente. En mi caso no puedo hacerlas de esa manera, deberían aplicar mejores medidas en ese sentido. A mi no me importa terminarlas en septiembre, pero hay mucha gente de fuera que la tienen más complicada».

Los trabajos de fin de grado (TFG)

Otro de los temas que más preocupación genera en los estudiantes es la entrega del trabajo final de grado (TFG) Lidia nos menciona qué. «En mi caso yo no me matriculé para el TFG este año. Pero tengo varios compañeros que si y van a tener que defender online sus trabajos. No es una ventaja ni desventaja, pero es un gran problema ya que para la recolección de datos podrán encontrar muchos obstáculos. Sobretodo para la gente de fuera»

Debemos adaptarnos y comprender la decisión de la UGR

Los profesores no están excluidos de este problema, para ellos también representa un contratiempo la medida que se ha tenido que tomar. Carlos Bailón Romacho es maestro en la Universidad de Granada, Carlos enseña Ingeniería informática y de Telecomunicación y nos menciona qué. «La medida la veo por lo pronto lógica, esta medida no hay que mirarla de una forma aislada, sino en todo el marco de las medidas que se han tomado en todo el país. Si se ha decretado un aislamiento social, por supuesto que se tiene que empezar por los sitios que más gente congrega. La universidad es uno de esos sitios. Cortar las clases hasta el final del curso también me parece lógico. En mi opinión debemos evitar volver a congregar muchas personas en sitios multitudinarios cuando se termine el estado de alarma».

Carlos también menciona que la Universidad ha tenido que tomar la mejor decisión para el bienestar de los alumnos y profesores. «A nivel de organización de la UGR también tiene cierta lógica, para proceder con el resto de curso con exámenes finales y todo. Esas decisiones se deben tomar con tiempo, no de última hora, la Universidad de Granada ha tomado la mejor medida posible».

Carlos sabe que el cambio es difícil para los estudiantes. «Yo entiendo que para los alumnos es un problema ya que muchos tienen que volver a sus hogares, a muchos se les corta el flujo de trabajo del año. Yo tengo certeza de que en varias facultades se están desarrollando las clases con total normalidad de forma online con herramientas como Google Meet y Zoom. Es otra forma de impartir docencia a la cual tendremos que acostumbrarnos en este momento. El trabajo del alumno no ha finalizado, probablemente se hagan pruebas online. El fin de las clases presenciales no significa el fin del curso».

Por último Carlos le manda un mensaje a los alumnos de la UGR «Entiendo que cuesta acostumbrarse a este cambio, yo también fui alumno hace muy pocos años, crees que el fin de las clases es el comienzo de las vacaciones. Todos debemos comprender y poner nuestro granito de arena. Este tipo de decisiones no son tomadas al azar, sino que hacen en vista de lo mejor para los estudiantes, profesores y todo el personal de la universidad». Finalizó Carlos.

Los estudiantes y profesores de la UGR deberán enfrentar este cambio de la mejor manera posible. Hasta septiembre las clases serán vía online en todas las universidades de Andalucía.