Reinventarse o morir. Lo había anunciado hace unos días Juanma Moreno: «Estamos fabricando nuestros propios respiradores para hacer frente al coronavirus». Y se ha conseguido en Antequera.

Porque el primer ensayo clínico con un paciente real se llevó a cabo este lunes en el Hospital de Antequera. El proyecto está coordinado por la Fundación Progreso y Salud, adscrita a la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía.

El respirador es un dispositivo que tiene un tiempo de fabricación aproximada de dos horas y que no lleva componentes móviles, reduciéndose el riesgo de fallo mecánico o fatiga de materiales.

El prototipo está listo en caso de que se necesitase en Andalucía. Ahora mismo no se requieren pero es una medida más de prevención. Y es que el ensayo clínico ha permitido comprobar el correcto funcionamiento del respirador. Tanto en ventilación y oxigenación del paciente, así como en variable secundaria por daño asociado por la propia ventilación mecánica. Dos ensayos han sido necesarios para quela Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios de luz verde a su fabricación.

El equipo de trabajo está compuesto por médicos de los hospitales universitarios Regional de Málaga y Virgen de la Victoria, junto a investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), en colaboración con un grupo de ingenieros de la Universidad de Málaga (UMA).