Inés Arrimada ha arrasado con el 76,91% de los votos de la militancia que la han aupado a presidir Ciudadanos tras la dura caída en las pasadas elecciones generales y la marcha de Albert Rivera, su principal valedor.

Ahora se abre un largo camino por delante para intentar recuperar la credibilidad perdida y recobrar parte del apoyo que llegaron a tener. Su rival, Francisco Igea, con un 22,3% de los votos ofreció una buena resistencia pero no suficiente para ponerle al frente de la formación naranja.

Tras el descalabro del 10N, Arrimadas tuvo dudas en postularse o no a la presidencia de Ciudadanos pero en su haber, hechos como haver sido la primera mujer en ganar unas elecciones en Cataluña donde la formación pasó a ser la primera fuerza política, le empujaron a estar donde hoy está. La dirigente jerezana (Jerez de la Frontera, 38 años) era, para muchos, la sucesora natural de Rivera. Arrimadas tendrá ahora que ir conformando su núcleo duro dentro del partido en el que Carlos Cuadrado, Mesquida y Marina Bravo tendrán un papel más que importante en dicha tarea.