Con el lema “Esta Navidad, más cerca que nunca”, Cáritas propone vivir una Navidad en una doble dimensión. Por una parte, recuperando la cercanía, no medida en metros, sino en gestos, con quienes más lo necesitan. Y por otra, colaborando económicamente con los fines de Cáritas para romper simbólicamente las distancias. Así, estar más cerca de aquellos que afrontan unas condiciones de precariedad a causa de la pandemia.

Esta invitación a la solidaridad económica con las víctimas de las injusticias tiene destinarios reales. Las familias sin recursos, las personas mayores que viven solas, quienes no tienen empleo, o los que viven en la calle y no pueden refugiarse en el calor de un hogar. Y también de las personas que afrontan el duelo de la ausencia de quienes esta Navidad no se sentará a la mesa.

Con esta llamada a “estar más cerca que nunca”, quiere superar la distancia física y el alejamiento emocional que impone el uso de mascarillas. Cáritas propone vivir, como se señala en los materiales editados dentro de la Campaña. “Una Navidad diferente y un estilo de vida radicalmente distinto y revolucionario que tiene su origen en un pesebre”.

La distancia física que nos exige el cuidar a lo demás y el cuidarnos para frenar la expansión de este virus letal está encapsulando los afectos y las emociones. Cada día el aislamiento se hace más costoso y es fácil ceder ante el desánimo y el no llegar a ver un horizonte cercano y libre de la enfermedad. Cáritas invita a que cada uno de nosotros seamos una “estrella de Belén que ayude a alumbrar caminos. Los de personas que conoces y los de otras que quizás estén más lejos de tu día a día. Además de ser estrella que con su luz alumbre esperanza a través de gestos generosos y sencillos que faciliten encuentro, diálogo, oportunidad”.