Científicos de la UGR trabajan en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona (UB). Un proyecto que pretende reforzar las mucosas nasales y orales. Aumentar su efecto barrera y disminuir su permeabilidad para reducir o prevenir la penetración del SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19.

El SARS-CoV-2 se infiltra principalmente a través de las mucosas nasales u orales, en comparación con la baja penetración a través de la piel. El estudio tiene como objetivo desarrollar aerosoles que ‘imiten’ en su composición química y estructural los lípidos de la piel. Ya que estos últimos son más impermeables al coronavirus.

De este modo, se formarían estructuras lipídicas en las mucosas más reforzadas, que podrían impedir la penetración del virus. Esta innovación no proporcionaría una protección completa. Pero la disminución de la permeabilidad podría evitar parcialmente la penetración del virus a nivel sistémico. Así proteger a las personas en general y, en particular, al personal sanitario.

Los investigadores aplicarán diferentes aerosoles basados en compuestos similares a los de la piel sobre mucosas bucales y nasales. Tratarán de determinar, en un principio, su efecto impermeabilizante frente al agua. Seguidamente, se analizará la capacidad de penetración de un modelo de virus similar al coronavirus a través de las mucosas protegidas con el nuevo aerosol.

Función barrera

El estrato córneo de la piel es la capa más externa de la epidermis y está formado por unas veinte subcapas de células muertas y aplanadas. Los corneocitos constituyen una estructura de empaquetamiento. Entre estos existen unas bicapas lipídicas perfectamente estructuradas compuestas por lípidos. Estos contribuyen a crear una barrera protectora prácticamente infranqueable (ceramidas, ácidos grasos y colesterol). Esta capa se vuelve permeable solo en caso de heridas, quemaduras o enfermedades cutáneas.

Sin embargo, las mucosas, las barreras que cubren la boca, faringe, bronquios, pulmones y sistema digestivo, son mucho más permeables a las infecciones. “Las mucosas están abiertas al mundo exterior. Por eso disponen de mecanismos frente a los microbios. Como la presencia de enzimas en la saliva, o los cilios de nuestros bronquios, que son como pequeños pelos diminutos capaces de filtrar el aire que respiramos. Pero estos mecanismos son insuficientes frente a un virus como el SARS-Cov-2”, concluyen las investigadoras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *