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Agentes de la Policía Nacional han detenido en un pueblo del cinturón metropolitano a un ciudadano colombiano de 36 años de edad como presunto autor de un delito de tráfico de drogas tras ser sorprendido vendiendo cocaína. No contaba con antecedentes policiales, ni con permiso de residencia en España. Los agentes encontraron escondido en su domicilio más de 1,2 kilos de dicha sustancia. El detenido ya ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial.

Agentes especializados de Granada han desmantelado un punto de venta de cocaína situado en un piso de una localidad de la vega granadina cercano a la capital. Presuntamente, allí acudían los compradores para su adquisición o bien recibían la sustancia a través de un servicio de “tele-coca”. Todo ello gestionado presuntamente por un ciudadano colombiano.

La investigación comenzó tras tener conocimiento de la existencia de un posible centro de distribución de cocaína por varios pueblos del cinturón metropolitano. Las investigaciones llevadas a cabo acabaron apuntando a un domicilio habitado por una pareja de nacionalidad colombiana. Durante el transcurso de las pesquisas los policías comprobaron que el presunto autor se desplazaba frecuentemente en una motocicleta, haciendo salidas de corta duración.

Pillada y registro

En una de estas ocasiones fue sorprendido mientras hacía una entrega de droga a cambio de dinero en metálico en un pueblo de la vega cercano a su domicilio. Con posterioridad, los investigadores consiguieron obtener la autorización para llevar a cabo un registro del domicilio en cuestión. Durante el desarrollo del mismo, los agentes encontraron bolsas con cocaína dentro de un tupper oculto en el interior de un microondas y varios paquetes con la misma sustancia en el interior de una bombona de butano.

Dicha bombona había sido habilitada como caja fuerte tras haber cortado la parte superior de la misma e incorporado una tapa con un sistema de cerradura. Este sistema quedaba oculto al colocarle la parte superior de plástico donde se encuentran las asas, haciendo difícilmente detectable su nueva utilidad.

Por otra parte, en el mismo inmueble fueron incautadas dos balanzas de precisión, un arma simulada, 1.300 euros en metálico, un portátil, cinco teléfonos móviles, numerosas bolsas de plástico para dosificar la cocaína y dos libretas con anotaciones relativas a clientes y cantidades.