“Para un entrenador repetir en un acto así es un éxito, y más en Granada”, decía Diego Martínez entre risas nada más sentarse ante el micrófono de Radio Marca Granada. El vigués acompañó al técnico de la Fundación CB Granada, Pablo Pin; al del Balonmano Maracena, Javier Elvira; al del Sima Peligros FS, Ramón Balboa; y a la del CD RaCa, Maribel Piñar en el tradicional brindis que organiza la radio del deporte.

El evento tuvo lugar en el Mesón de la Reina, en La Zubia, donde se brindó con un Ribera del Duero para desear unas Felices Fiestas. Diego celebraba el momento que atraviesa su equipo: “Ojalá nos veamos muchos años aquí, viviendo momentos tan extraordinarios y con la conexión que existe con la afición y la ciudad, compitiendo en Primera en esa eterna lucha de David contra Goliat”.

Preguntado por la plaga de lesiones, el gallego afirmaba que le da mucha pena “por Quini y Fede Vico porque son dos personas extraordinarias y difícilmente reemplazables, pero es un hecho que tiene que ver con ir al límite de su límite, es normal”. Respecto a si se precipitaron los plazos con el mediapunta, el míster fue tajante: “No se corrió con Vico. Tenemos un excelente y envidiable servicio médico del que podemos presumir. Sabíamos que podía suceder una recaída con un tratamiento conservador, pero hay que agradecer a los jugadores al servicio médico que hayan arriesgado por el equipo”.

Igual de claro fue en el tema de fichajes: “Por una cuestión de efectivos, con las lesiones de larga o media duración, está claro que tenemos que incorporar jugadores, pero somos realistas, nuestro margen de maniobra es limitado. Si nos ponemos a escribir la carta a los Reyes Magos seguro que coincidimos”. Sin querer a entrar a valorar el futuro del colombiano Adrián Ramos: “No sé qué pasará. Tenemos por delante tres partidos. Afortunadamente hemos podido contar con él en el último”.

Diego Martínez se siente querido en la ciudad de la Alhambra: “Ya tengo raíces en Granada. Tengo vínculo más allá de lo deportivo, pero si además lo deportivo se está dando de este modo… Es una ciudad que siempre será especial para mí”. Y realizó la siguiente reflexión: “En el deporte de rendimiento hay que ganar. Todos queremos ganar y para ganar hay que jugar bien, pero ganar te ayuda a jugar mejor. El fútbol es un deporte de confianza y las dinámicas están condicionadas por quién marca primero. Además, hay que relativizar la victoria. Si hoyo pretendo hacer los 78 puntos del año pasado estaré fracasando y estaré condenando a una permanente frustración a mis jugadores”.

Y es que el 2019 ha sido un año “extraordinario a nivel deportivo, emocional y personal”. ¿Y qué desea del 2020? “Seguir unidos y por este camino, y como soy un soñador creo que lo mejor está por llegar”. Por último, tuvo un mensaje navideño: “Salud, felicidad y buena convivencia, con aceptación y empatía con todos, aunque piensen diferente a nosotros”. Brindemos por ello.

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