A pocos días para que empiecen las clases en los colegios y tras dispararse nuevamente las cifras de contagios hasta alcanzar casi el centenar de manera diaria en la provincia de Granada, surge el debate de qué pasará en septiembre y octubre, si volveremos a confinarnos o no. En el municipio alboloteño, su alcalde Salustiano Ureña ha pedido a sus vecinos que se autoconfinen.

Se trataría de un aislamiento domiciliario de forma voluntaria, a raíz de los últimos positivos registrados en la localidad del cinturón de la capital. «Desde el Ayuntamiento hacemos un llamamiento a los residentes del pueblo para que reduzcan la movilidad en el municipio, y con ellos las salidas, las entradas y la exposición natural durante los próximos 14 días naturales, todo ello con el objetivo de ayudar a atajar la expansión del virus».

En el bando municipal con fecha de 2 de septiembre, el regidor «ruega a la población alboloteña que limite los contactos sociales» y que no se viaje fuera de la urbe a no ser que sea por motivos laborales.

En ese afán por frenar la pandemia, el Ayuntamiento va a controlar el aforo de los edificios municipales, «suspendiendo todas las actividades y reuniones programadas».