El Ayuntamiento de Granada va a poner en marcha un refuerzo de limpieza y un plan de vigilancia para atajar conductas incívicas y reducir la presencia de residuos fuera de los contenedores, lo que conlleva un coste para la ciudad que supera los 2,6 millones de euros anuales, según ha afirmado el concejal de Medio Ambiente, Jacobo Calvo.

“Esta es una de las reivindicaciones de los vecinos que mas les preocupa, porque realmente genera una situación de incomodidad y de insalubridad que hay que abordar y atajar”, ha explicado. En este sentido, el edil ha enmarcado esta nueva campaña en el objetivo del actual equipo de gobierno de trabajar “para que entre todos consigamos la  excelencia y esa Granada más limpia y habitable. Sabemos que son mínimos estos actos incívicos, pero intentamos que sean cero”.

Así, el responsable de Medio Ambiente ha incidido en  que “el Ayuntamiento está decidido a evitar estas conductas de algunos granadinos que optan por hábitos inadecuados que perjudican al resto de sus vecinos y a la imagen de la ciudad, depositando la bolsa de basura y las cajas de cartón fuera del contenedor, en lo  que se denomina ‘soleras’.

Foto: Ayto Granada

Esta mala conductas se detecta especialmente en un total de 38 ‘puntos negros’ de la capital, por donde  el personal de recogida de Inagra se ve obligado a pasar hasta  tres veces diarias, recogiendo bolsas de residuos depositadas en la vía pública a cualquier hora, ha informado el edil.

El personal de la empresa dedica a diario un 10 por ciento de su jornada laboral a retirar soleras de basura ubicadas junto al contenedor o a las papeleras, lo que en términos económicos equivale a un gasto anual de exactamente 2.648.000 euros “un dinero que podría  dedicarse a reforzar la limpieza de las calles dándoles una mayor frecuencia que es una de las reclamaciones más usuales de los ciudadanos”, ha añadido.

Por todo ello, se han reforzado los servicios de Inagra destinados a la recogida de soleras y además de los 5 camiones recolectores con 5 operarios de recogida que todas las noches se dedican a la retirada de muebles y ‘soleras’, se ha reforzado el servicio con 3 recolectores más en horario diurno.

En paralelo, este equipo es apoyado por 10 peones de limpieza que se desplazan en motocarros y 3 vehículos pequeños con caja abierta que a diario -divididos en horario de mañana y tarde-, recorren las calles retirando soleras de basura, papel cartón y desbordes de papeleras, según ha detallado el edil.

Jacobo Calvo ha resaltado la “importancia de la colaboración ciudadana en estos aspectos, ya que, aunque el Ayuntamiento esté poniendo todos los medios necesarios para que la ciudad esté con un nivel de limpieza muy alto, los resultados no pueden ser los óptimos si nos topamos a diario con conductas incívicas que perjudican a la mayoría y por supuesto a la imagen de la ciudad”.

El edil ha avanzado además que  el área de Medio Ambiente reforzará la vigilancia en las calles con los inspectores municipales, labor que será apoyada por agentes medioambientales de la Policía Local, para estar pendientes de identificar a cualquier ciudadano que no cumpla la normativa en relación con la limpieza urbana y recogida de residuos, en cuyo caso se tramitará el correspondiente expediente sancionador, lo que puede derivar en una multa de entre 150 y 750 euros para el infractor.

Tras recordar que las principales demandas ciudadanas en lo que se refiere a la limpieza se centran en la proliferación de ‘soleras’, la problemática de los excrementos y la presencia de muebles incontrolados en la vía pública, el responsable de Medio Ambiente ha apuntado que “estas son por tanto los aspectos que este Ayuntamiento está abordando con absoluta prioridad y para los que pido la colaboración ciudadana”.