El Ayuntamiento de Granada impulsará un Plan Local de Economía Circular que refuerce todas aquellas actuaciones tanto de las instituciones públicas como de las empresas privadas y de la propia ciudadanía centradas en el reciclado y la reutilización y la reducción de los residuos y que sirva de hoja de ruta para marcar los pasos necesarios sobre los que trabajar para “hacer de Granada una ciudad más verde, más sostenible y más respetuosa con el medio ambiente”.

Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde en funciones y concejal delegado de Medio Ambiente, Jacobo Calvo, quien ha resaltado la necesidad de “implicar a todos los servicios municipales, a las empresas y, por supuesto, a la Universidad de Granada”, en la elaboración de este plan, así como de “generar una sólida conciencia ciudadana en torno a las diferentes vertientes de la economía circular y de todo el proceso de reutilización de materiales, así como su implicación con las comunidades energéticas”.

Agenda 2030

“Granada está plenamente comprometida con la sostenibilidad y con la lucha contra el cambio climático, teniendo siempre muy presente en el diseño de cualquier actuación el marco de referencia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que marca la Agenda 2030. Sabemos que ya no solo es tiempo de concienciación, sino de actuación”, ha destacado Calvo.

El alcalde en funciones ha recordado algunos de los pasos que ya se están dando dirigidos a potenciar la economía circular en diferentes ámbitos. Por un lado, a través de Inagra continúa el trabajo para mejorar los índices de recogida selectiva de residuos, a la que se ha incorporado en los últimos meses con un gran éxito de acogida el contenedor marrón para la recogida de la fracción orgánica y su posterior reutilización como compost; y Ecovidrio permite la reutilización infinita del total de vidrio que se lleva a los contenedores verdes. Por otro, Emasagra cuenta con numerosos trabajos para la mejora del ciclo del agua; y por otro, Granada forma parte junto a otras ocho ciudades europeas de la Red Urge-Urbact para el desarrollo de estrategias de economía circular en el ámbito de la construcción.

Jardinería

La jardinería es otro de los ámbitos sobre los que ya se está trabajando teniendo muy presente la economía circular. En concreto, tal y como ha explicado Calvo, los servicios municipales incorporan ya en su labor diaria la técnica conocida como ‘mulching’, que permite reutilizar prácticamente el 50 por ciento del total de residuo verde generado en las podas de arbolado de la ciudad como  compuesto orgánico  fertilizante y acolchado en los parterres, “contribuyendo así en la  estrategia de economía circular  y desarrollo sostenible”.

En este sentido, la responsable del área de jardinería de Sorigué, María Dolores Caballero, ha detallado que la técnica de ‘picadillo’ se realiza tanto con la poda en verde como en la poda de invierno para convertir ese material en pequeñas astillas que se incorpora directamente a los parterres. “El fin último de esta técnica es que no se extraigan o se pierdan nutrientes de un parque; si los saco por un lado los incorporo directamente al sustrato de otras zonas en ese mismo parque”, ha matizado Caballero, quien ha argumentado que el uso de este acolchado permite múltiples ventajas, como mantener la humedad del suelo y, por tanto, reducir las necesidades de riego, regular la temperatura de las raíces, reducir el crecimiento de vegetación espontánea o aumentar la aireación del suelo, entre otras.

“Con esta técnica”, ha incidido el concejal delegado de Medio Ambiente, “cumplimos con los tres principios esenciales de una estrategia de ciudad sostenible: reciclar material para su empleo en la mejora del medio ambiente, reutilizar esos materiales dándoles una nueva vida en los jardines y reducir los residuos que se producen con la poda del arbolado”.