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El Ayuntamiento de Granada y la empresa municipal de agua, Emasagra, han colaborado desde el inicio de la pandemia con la toma de 228 muestras de aguas residuales y su posterior análisis para detectar posibles zonas de contagio de Covid19 en la capital. Esos datos, que el alcalde de Granada y presidente de Emasagra, Francisco Cuenca, ha valorado como “muy relevantes para el estudio del comportamiento del virus”. Datos que están siendo ahora analizados en profundidad por el Grupo Local de Trabajo para coordinar acciones frente al Covid.

“La pandemia de la Covid19 ha puesto de relevancia de manera rotunda la importancia de implantar la monitorización de las aguas residuales como un elemento más del sistema de vigilancia epidemiológica de la población”, ha aseverado el alcalde, quien ha explicado que este estudio se ha llevado a cabo mediante la herramienta digital ‘City Sentinel’, impulsada desde el Grupo Agbar, al que pertenece Hidralia, socio privado de Emasagra.

‘City Sentinel’ ha permitido la toma de 228 muestras en la red de alcantarillado y su posterior análisis en busca de fragmentos de trazas genéticas de Covid19. Un dispositivo que sirve a las autoridades sanitarias para detectar las posibles zonas de contagio en la capital y disponer de un observatorio o centinela de la enfermedad, pudiendo sectorizar las medidas y controlar nuevos focos. De hecho, este indicador temprano de la evolución de la enfermedad diferenciado por zonas de Granada permitió el hallazgo en diciembre de 2020 y en los laboratorios del Hospital Clínico de Granada de la denominada cepa británica.

La experiencia alcanzada en el uso del ‘City Sentinel’ corrobora que el control de la Covid19 en el agua residual anticipa, de forma factible y a escala municipal, la evolución de la enfermedad en cuanto a su posible tendencia, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el seguimiento y gestión de la crisis sanitaria por parte de las administraciones. Se trata de una técnica que tiene en cuenta tanto a sintomáticos como a personas asintomáticas, no es invasiva y, sobre todo, ofrece una visión temprana de la evolución del virus.