Hacía dos años y medio que Rosalía Vila (San Cugat del Vallés, 1992) no pisaba un escenario en gira, tiempo que aprovechó para ganar un Grammy, consolidar su posición como estrella global y rematar un trabajo aún más experimental que el previo «El mal querer» (2018) en el que conjuga flamenco, reguetón clásico, bolero, algo de jazz y el verbo rápido de las raperas estadounidenses.

Granada puede gritar a los cuatro vientos que fue testigo del «efecto Rosalía» en sus propias carnes. La cantante catalana dio un auténtico recital en la Plaza de Toros de la ciudad nazarí para unas más de 9.000 personas.

La de Sant Cugat del Vallés se ganó al público desde el principio hasta el final. Y es que, a pesar de los más de 40 grados que se registraron a lo largo del día de ayer, el movimiento de motomamis y motopapis no se iba a resistir. Así lo demostraban las colas antes del concierto y a posteriori la entrega de sus fans en las gradas.

La puesta en escena y una coreografía, en la que está magníficamente arropada por el cuerpo de baile, contribuyeron a ensalzar la figura de una de los mayores iconos musicales de las nuevas generaciones. Nadie se quiso perder el concierto y hasta el alcalde de la ciudad, Francisco Cuenca, fue un motopapi más de la catalana.

“Graná que dices”

Rosalía no quiso hacer esperas a los fans que estban allí congregados y al grito de “Graná que dices” empezó el evento musical del año en la ciudad. La cantante sacó todo su repertorio a lo largo de la noche, empezando el concierto con su famoso single Saoko. Posteriormente le seguirían temas Candy y Bizcochito, La Fama o canciones con artistas internacionales como Sakura, Yo x ti, tu x mi y Con altura. Con cada canción la gente disfruta y cantaba a pleno pulmón haciendo que los cimientos de la Plaza de Toros de Granada se tambaleasen. Rosalía no se podía marchar sin cantar uno de sus primeros éxitos que la lanzaron a la fama como Malamente, mezclando temas antiguos y actuales con alguna sorpresa nueva. Dos horas de concierto que se hicieron cortas y que ayudaron a unir a espectadores de todas las edades en una noche mágica.

A continuación, Motomami World Tour viajará a diferentes ciudades de la geografía española antes de dar el salto a la gira internacional. Al otro lado del charco, ciudades como Buenos Aires, Bogotá, Sao Paulo, Chicago, Whasington, Nueva York, Toronto, Washington acogerán a la española. Mientras que en Europa, podrá verse la gira en París, Berlín, Ámsterdam o Londres.

No se puede adivinar el futuro, pero sea como fuere, lo cierto es que Granada podrá decir que fue testigo de la cilindrada de Rosalía. La cantante deja la ciudad de la Alhambra, pero Granada siempre estará con «la Rosalía».

Foto: Motomami Tour