Las provincias de Granada y Málaga arrastran un retraso de siete días en la desescalada respecto al resto del territorio andaluz por “problemas de movilidad“. Así lo recoge el informe técnico publicado por el Ministerio de Sanidad y firmado por la directora de Salud Pública, Pilar Aparicio.

El hecho de que ambos territorios siguieran en fase cero el 11 de mayo se debió a que “la situación epidemiológica difiere entre provincias y sobre todo entre los distritos sanitarios en Málaga y Granada, para los que se han pedido restricciones y para los que no. Puesto que la mayoría de los distritos colindan con los distritos que presentan una incidencia más elevada y que no se puede garantizar el control de la movilidad entre ellos, es necesario aplicar el criterio de precaución en estas dos provincias y que se mantengan bajo seguimiento estrecho durante una semana más“.

El informe redactado el pasado 8 de mayo veía la luz pública a última hora de este lunes día 25 en la página web del Ministerio de Sanidad. También se puede leer que otro informe de fecha 15 de mayo de la Dirección de Salud Pública defendía el cambio a fase 1 tras comprobar “una tendencia favorable en el control de la transmisión del virus en las dos provincias”.

Ahora habrá que esperar a ver los motivos que se alegan desde el Ministerio de Sanidad para haber impedido que tanto Granada como Málaga pasasen al siguiente nivel de la desescalada, pese a cumplir con los requisitos impuestos por Sanidad.

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