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Ver para creer. El Granada CF se despide prácticamente del sueño europeo tras caer derrotado por 2 goles a 1 en un partido en el que fue claramente superior. La falta de efectividad en ataque penalizó al conjunto nazarí ante un Real Betis que aprovechó las escasas ocasiones que tuvo para hacerse con el botín. Doblete de Borja Iglesias que privó de valor el gol de Darwin Machis. Partido que no estuvo exento de polémica ya que el 2-1 llegó tras una hipotética cesión de Gonalons a Aarón.

Volvía Domingos Duarte al eje de la zaga y repetía Aarón Escandell en portería para medirse a un Real Betis que sumaba 6 empates consecutivos. Los dos equipos estuvieron contemplativos hasta que en el minuto 11 de partido, Ángel Montoro sufría un pinchazo muscular en un sprint, acabando el encuentro para él, y quien sabe si la temporada. Su sustituto, Fede Vico, dispuso de la primera gran oportunidad cuando recogía un rechace de Claudio Bravo dentro del área, pero era incapaz de batir al meta chileno.

El Granada se sentía cómodo con la presión alta. En un robo de pelota, Luis Suárez desaprovechaba un gol cantado. Bravo tocó el cuero que repelió posteriormente la madera, y fue a parar a las botas de un Darwin Machis que estaba adelantado. El gol no subió al marcador. Con los dos equipos algo desordenados, un contragolpe bético terminaba en Borja Iglesias. El ‘panda’ sorprendió a la defensa y a Aarón con un golazo a la media vuelta.

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Tras el paso por vestuarios, el Granada dio un arreón ante un Betis inoperante. De nuevo, la mala suerte se cebaba con el cuadro nazarí en forma de lesión. Yangel Herrera pedía el cambio, también con molestias musculares. Mientras tanto, Puertas rozaba el empate con un cabezazo ante Claudio Bravo. Y el gol del empate se produciría en el 65′ tras aprovechar Darwin Machis un regalo de Bartra en una mala cesión.

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La enfermería granadinista seguía poblándose, ahora con Domingos Duarte. Antes, Luis Suárez volvería a marrar un cabezazo que habría supuesto el 1-2. Ya en la recta final del partido, un saque de esquina lo despejaba Aarón, el balón lo tocaba tímidamente Gonalons y el portero agarraba el esférico. César Soto Grado no tuvo dudas y pitó cesión. La barrera humana rojiblanca fue capaz de evitar el gol de Borja Iglesias a la primera, pero no a la segunda. Jugada, cuanto menos dudosa, que perjudica a un Granada que se deja todas sus opciones en el Villamarín.