Desde que se anunció el regreso del fútbol en España a principios de junio, ha habido una preocupación general que ha rondado en algún momento las cabezas de aficionados, deportistas y directivos: el calor.

Concretamente en Granada y en el resto de Andalucía, las temperaturas experimentan una gran subida cada verano, superando los 30 grados o, incluso, alcanzando los 40. Por tanto, junio y julio no parecían los meses ideales para la práctica de deporte profesional.

Sin embargo, Primera y Segunda tenían que acabar y los partidos disputarse sin rechiste alguno. De esta manera, el Granada – Eibar del pasado domingo contó con una temperatura cercana a los 31 grados, según el diario MARCA.

La derrota del conjunto de Diego Martínez ha entrado oficialmente en el top de máximo calor con una meritoria segunda posición. El Valladolid – Getafe del martes 23 de junio ocupa el lugar más alto del ranking con 32 grados. En la tercera posición vuelve a estar el Granada gracias al encuentro que disputó ante el Real Betis en el Benito Villamarín con 28’3 grados.

Demasiado calor para tan poca pausa de hidratación

Por tanto, los rojiblancos han jugado dos de los tres partidos más calurosos de toda la Liga Santander hasta el momento. El empate ante el Betis se produjo en horario nocturno -a las 22h- y la derrota ante el Eibar en horario vespertino -a las 19:30h-.

Por otra parte, el Granada de Diego Martínez podría haber vivido otro duelo por encima de los 30 grados si no se hubiese modificado el horario ante el Leganés de las 19:30 horas por el de las 22h.

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