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El Granada derrotó al Valencia en Liga 45 años después en uno de los partidos más paranoicos de la primera vuelta. Cordero Vega expulsó a tres jugadores y anuló un gol, VAR mediante, a los locales en el primer tramo de partido. Kenedy, de libre directo, y Jorge Molina remontaron el tanto inicial de Gameiro para resaltar el buen sabor de boca que deja este 2020 en el estadio de Los Cármenes.

Si la pandemia va a acompañarnos hasta el final del 2020 y durante los inicios del Año Nuevo, el VAR no podía ser menos. El coronavirus ha trastocado todos nuestros planes, así como nuestros hábitos y costumbres culturales, sociales e, incluso, culinarias. Todas salvo una. El VAR es ya toda una costumbre dentro del fútbol español desde hace años, al igual que la polémica que genera en cada decisión controvertida, que parecen ser todas al ver la prensa nacional. El añorado y ahora cuestionado videoarbitraje consta de los anticuerpos necesarios para sobrevivir al virus y a las quejas continuas de jugadores, entrenadores y aficionados.

No había mejor manera de acabar este año de pandemia e incertidumbre que con más polémica. Aquella que provocan los colegiados españoles cada vez que se llevan la mano al pinganillo para establecer comunicación con la sala VOR. Sobre el cuarto de hora de partido, Kenedy sacó a pasear un latigazo que sorprendió a Jaume con el endiablado bote. La alegría recorrió el desangelado estadio de Los Cármenes con el primer tanto rojiblanco, pero la reacción de Cordero Vega, árbitro del choque, heló a través de la pantalla.

Los encargados del VAR, liderados por Sánchez Martínez, llamaron al frente a Cordero Vega, al que no le quedó otra que asistir a la pantalla de la revisión ante una presunta falta de Foulquier al inicio de la jugada. El francés golpea a Carlos Soler, su perseguidor, en el forcejeo y este va al suelo. Nunca sabremos la dureza exacta de aquella acción, pero Cordero lo tuvo claro, quizá condicionado por el aviso de sus compañeros del VAR, y anuló el tanto.

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FOTO: Photographers Media

Comienzo torcido

Diego Martínez maldijo la decisión desde la banda, seguramente con razón, pues habría que acudir a la RAE para determinar qué es y qué no una jugada flagrante como para que el VAR intervenga desde su casa en Madrid. Esta deja muchas dudas. Sea como sea, la decisión de Cordero Vega marcó el encuentro. Hasta el momento, el Granada estaba siendo el claro dominador en ambas áreas. Kenedy y Suárez volvieron loca a la zaga valencianista, que se limitó a achicar agua para poder aprovechar la velocidad de alguno de sus extremos a la contra.

Sin embargo, todo cambió a raíz del momento de la discordia. En un acto de valentía y de extra de motivación, Cheryshev se escapó por la banda izquierda con una cabalgada que derivó en un gran envío al segundo palo ante el contemplativo repliegue de los locales. Allí apareció Kevin Gameiro para ganarle la posición a Neva y firmar su primer tanto del curso a los 35 minutos. Para los que se lo pregunten, el VAR también revisó dicha jugada, pero no dictó la misma sentencia.

Al Granada, que se vino abajo tras el ‘ilegal’ gol de Kenedy, no le quedaba otra que morir en el intento. Sacar a pasear su eterna lucha. Así, los rojiblancos se pusieron manos a la obra y lograron las tablas antes del descanso. Prácticamente en la última jugada del primer tiempo, Kenedy chutó un libre directo desde la frontal y recuperó su tanto extraviado. Eso sí, la suerte se alió con los de Diego Martínez, pues el balón cambió su trayectoria al chocar con Gameiro junto a la barrera para acabar dentro de la meta ‘che’.

Llámalo suerte, llámalo Dios o llámalo equis, pero el Granada no merecía ir por detrás en el marcador y el fútbol se lo hizo saber. Si la primera parte estuvo movidita, la segunda directamente descarriló. Tras la tranquilidad inicial, los últimos 20 minutos de encuentro fueron para guardar en cinta VHS a modo de preciado tesoro. Una reliquia para vender en los kioskos como pieza indispensable de cualquier colección del contenido televisivo que jamás debiste haberte perdido. Vamos por partes.

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FOTO: Photographers Media

Locura en Los Cármenes

Primeramente, Jason vio la segunda amarilla por una patada a destiempo sobre Duarte en el 70’. A pesar de la protestas del extremo, Cordero Vega no lo dudó y lo mandó a la caseta. Tres minutos después le llegó el turno a Gonzalo Guedes que, víctima del caldeado ambiente que se respiraba en Los Cármenes, fue expulsado con roja directa. El portugués cayó al suelo tras un lance, protestó ante la mirada del árbitro y este tampoco dudó. El Valencia se quedaba con nueve futbolistas ante un Granada que ya no es que oliera sangre, sino que se rebozaba en ella.

Pero esto no acaba aquí. Cuatro minutos después, la roja cayó para el lado local. Duarte cazó a Manu Vallejo cuando este le superó en el centro del campo y Cordero Vega tampoco dudó. Tres expulsiones clarísimas para el árbitro en menos de seis minutos. Incontestables, pues quién sabe dónde había quedado a estas alturas de la película la cordura.

Con diez contra nueve, el Valencia se mostró mucho más sólido que con once jugadores. Por su parte, los rojiblancos parecieron perderse entre la locura del fin de año, aunque también ante la aparente ausencia de piernas frescas. Con Quini, Molina y Soro sobre el campo, el Granada buscaba las costuras por el centro a un Valencia que tiraba de historia y camiseta para salvar la papeleta. Con Musah y Kuba Lein en el campo, este último debutante en Primera, los de Javi Gracia creyeron en inclinar la balanza a su favor con más corazón que efectivos, pero el fútbol ya se había decantado en la primera parte.

A falta de dos minutos para llegar al 90’, Jorge Molina se alzó sobre el punto de penalti para cabecear un balón de Soro al fondo de la red. Jaume observó la trayectoria imposible de aquel chut, pero no se estiró, síntoma de que, ante la locura, lo mejor es hacerse a un lado y no participar de ella. Con once futbolistas, los rojiblancos gozaron de numerosas ocasiones para amarrar el partido, pero no fue hasta el delirio final cuando lo alcanzaron. Y es que el fútbol ya es lo suficientemente loco de por sí como para tener que añadirle demencia desde Las Rozas.

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FOTO: Photographers Media

FICHA TÉCNICA

GRANADA CF: Rui Silva; Dimitri Foulquier (Quini, min. 73), Germán, Domingos Duarte, Carlos Neva; Yangel Herrera, Max Gonalons, Kenedy, Antonio Puertas (Alberto Soro, min. 73); Luis Suárez (Jesús Vallejo, min. 88), Roberto Soldado (Jorge Molina, min. 68).

VALENCIA CF: Jaume Doménech; Daniel Wass, Diakhaby, Mangala, José Luis Gayà; Esquerdo (Koba Lein, min. 87), Carlos Soler , Jason, Denís Cheryshev (Musah, min. 75), Gonzalo Guedes; Kevin Gameiro (Manu Vallejo, min. 65).

ÁRBITRO: Cordero Vega (colegio cántabro). Amonestó con tarjeta amarilla a Foulquier, Herrera, Puertas y Gonalons en el Granada. Por parte del Valencia, vieron tarjeta Wass y Mangala. Jason fue expulsado por doble amarilla, y Guedes y Duarte con roja directa.

MARCADOR: 0-1 Kevin Gameiro (min. 35); 1-1 Robert Kenedy (min. 45’+3); 2-1 Jorge Molina (min. 87).

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 16 de la Liga Santander, disputado en el estadio de Los Cármenes a puerta cerrada debido a la pandemia del COVID19.