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“Lo hemos bordado”. Es el mensaje de voz que nos ha mandado su entrenador Jesús Montiel tras ver desde la distancia cómo su pupilo Ignacio Fontes conseguía clasificarse para la final de los 1.500 metros lisos, prueba reina del medio fondo. El corredor granadino aprendió de la clasificatoria para tensar la primera semifinal desde el inicio.

El atleta de Nike acabó quinto de su serie con un tiempo de 3:34:49, metiéndose por derecho propio en su primera final olímpica. Arrancó la prueba al regazo del keniano Timothy Cheruiyot, hasta llegar a la recta de meta. Atrás, el polaco Marcin Lewandowski se tiraba al tartán echándose la mano al gemelo, se había roto.

Unos últimos metros muy exigentes en los que ‘Nacho’ apretó los dientes para no perder demasiadas posiciones, viendo que el británico Wightman, el americano Hocker y el australiano Hoare le sobrepasaban. Pero se aferró al quinto puesto que le daba billete directo para la final del próximo sábado a las 13:40 horas.

Al acabar, declaró para los medios oficiales de la RFEA que “el objetivo está conseguido. Pensé que saldría así la carrera. Recuperé bien entre prueba y prueba. Ahora a soñar, no hay que achicarse y pelearlo hasta el máximo“. Unas palabras que coinciden con las de Jesús Montiel, quien avisa: “Vamos a seguir pelando, la guerra acaba en la última batalla y no hemos firmado la rendición”.

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