La pandemia que estamos viviendo a causa del brote del COVID-19 nos ha puesto en una tesitura complicada. La mayoría de las personas están viviendo una situación estresante sin precedentes y con una duración aún desconocida. Esta situación no solo puede aumentar los niveles de estrés, ansiedad y depresión durante el día. También puede provocar la interrupción del sueño, el famoso insomnio.

Esta pandemia global nos ha traído muchos contratiempos, sin duda pensamos que lo peor es no poder salir de casa, no poder convivir con los amigos y poder hacer nuestra vida social a la que estamos acostumbrados. Pero existe otro factor que muchas veces no tomamos en cuenta. ¿Te has preguntado por qué durante estos días de aislamiento te es más difícil conciliar el sueño?

El trastorno del sueño

El sueño es necesario para nuestra salud y el no dormir bien puede conllevar a sufrir enfermedades. El insomnio puede mermar nuestro sistema inmune, encargado de actuar como escudo protector en nuestro organismo.

El repunte de estos trastornos del sueño empiezan a preocupar a la comunidad médica por las consecuencias tan graves que genera el no dormir bien. Además, han ido en aumento debido a que muchos países están en cuarentena por la contingencia sanitaria que ha provocado el coronavirus según informa el Instituto del sueño.

El insomnio tecnólogico

Las luces que generan nuestros dispositivos tecnológicos como nuestros teléfonos móviles, ordenadores, ipads y televisiones también nos están afectando a la hora de conciliar el sueño. Es normal que en estos días de confinamiento nuestra atención esté sobre estos aparatos.

Si antes de la pandemia nos sobreexponíamos a estas luces, ya con el aislamiento hemos triplicado la exposición y gradualmente nos empieza a afectar. Una de las consecuencias es la de no poder dormir, las luces que generan estos dispositivos te mantienen despierto, esto es debido a que estas luces inhiben la producción de la hormona del sueño, la melatonina.

Para evitar este problema los expertos recomiendan que dejemos de mirar las pantallas de nuestros aparatos dos horas antes de dormir. Lo cual, al vernos aislados en casa puede parecer complicado. Lo más recomendable es despertar temprano y que nuestros ojos reciban la luz natural, como lo es el sol. También debemos reducir la exposición a los dispositivos tecnológicos o empezar a usar los modos oscuros que algunos teléfonos han integrado a sus productos.

Las consecuencias del insomnio

Celia García Malo, neuróloga del Instituto Europeo del sueño advierte que los problemas como el síndrome de apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas y el insomnio pueden empeorar enfermedades crónicas como la hipertensión, el asma y la diabetes.

Los pacientes con antecedentes de afecciones cardiovasculares, pueden resultar más susceptibles a sufrir padecimientos graves por no poder dormir como lo son:

  • Arritmias.
  • Ictus.
  • Infarto de miocardio.
  • Ateroesclerosis.
  • Cardiopatía isquémica.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Trastornos cerebrovasculares.

Sin embargo, el riesgo de afecciones cardiovasculares relacionado con los trastornos del sueño es el mismo a cualquier edad.

¿Cómo combatir el insomnio?

La parte más difícil de este aislamiento es poder mantener nuestra rutina cotidiana, ya que la cuarentena ha cambiado por completo nuestras vidas y nuestro día a día. Nuestros patrones de sueño-vigilia son afectados por este aislamiento. Es decir, nos dormimos más tarde y nos levantamos aún más tarde, y algunas veces nos quedamos tirados en cama y no nos activamos físicamente.

La Doctora Celia García afirma que en la última década más investigaciones empiezan a corroborar que existe un riesgo cardiovascular mayor en las personas que padecen de insomnio.

Debemos empezar a regular este desorden en nuestros hábitos de sueño, así evitaremos otros tipos de trastorno del sueño y reduciremos la posibilidad de un riesgo cardiovascular.

Recomendaciones profesionales

Esta situación que ha generado el COVID-19 empieza a sumar una serie de factores en contra del buen dormir. Uno de los principales factores es el estrés que nos genera esta situación, vivimos una incertidumbre de no saber lo que pasará. También esto nos genera temor y ansiedad, eso puede derivar en padecer insomnio y otras patologías.

Con el coronavirus ya tenemos una gran preocupación y la doctora recomienda unas ciertas medidas para evitar las enfermedades cardiovasculares.

  • Procura seguir las rutinas de dormir-despertar
  • Acuéstate temprano sin distracciones bajo las condiciones adecuadas aunque no tengas sueño.
  • Levántate antes de las 8 de la mañana.
  • La meditación, escuchar música relajante y leer un libro pueden reducir el estrés antes de dormir.
  • Evita tomar medicamentos u otros productos para obligar al sueño.
  • Mantente activo durante el día, haz ejercicio unos 30 minutos diarios.
  • No hagas del coronavirus tu propia realidad si no lo padeces. La sobreexposición a las noticias generan ansiedad.

Parece difícil pero es necesario empezar a tomar el control de nuestros hábitos de sueño, sobre todo en estos momentos de aislamiento social, con esto evitaremos padecer de insomnio y otras enfermedades más graves.

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