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La Plaza del Carmen vive una situación incierta tras la renuncia de Luis Salvador a la Alcaldía de Granada. El portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento, César Díaz, ha anunciado que la guerra por designar un nuevo alcalde de la ciudad está “aún por librarse”. La estrategia de los populares, por si a alguien le quedaban dudas, se ha desvelado: evitar a toda costa que Paco Cuenca recupere el Gobierno municipal.

“En nombre del partido, hasta el momento en el que se extraigan los votos de la Jarra de los Caballeros XXIV, seguiremos trabajando para recomponer el bloque del centro derecha en Granada. Se lo debemos a los más de 70.000 votos que eligieron que no gobernara Cuenca”, ha comentado Díaz.

Para ello, el popular ha confirmado que el PP presentará un candidato al Pleno de Investidura que tendrá lugar la próxima semana y que elegirá al futuro alcalde de la ciudad hasta 2023. Este, como ha avanzado Díaz, será “un concejal del PP de la actual corporación”. Luis González y Carlos Ruiz Cosano podrían ser las principales apuestas, ya que sus nombres habrían sonado en las últimas semanas para suceder a Salvador.

Este candidato contaría con el apoyo del resto de sus compañeros de la formación, es decir, un total de seis votos. Una cantidad insuficiente para hacerse con el cargo de máximo regidor municipal, pues la mayoría absoluta se logra con catorce firmas. Sin embargo, Díaz ya ha anunciado que los suyos no se darán por vencidos tan fácilmente.

“Queremos seguir gobernando la ciudad. Nos lo merecemos. Lo hemos hecho bien en estos dos años. Hemos tenido errores y aciertos, pero hemos iniciado el cambio, la transformación de Granada”, ha aseverado. “Ofrecemos a todos los partidos del centro derecha recomponer el acuerdo de gobierno. Presentaremos un candidato que sumará doce votos, así que deberán ser otros los que aporten otros dos votos”.

La suma, ¿imposible?

Estas dos firmas restantes a las que hace mención el portavoz popular serían las del grupo de Ciudadanos, compuesto únicamente por Luis Salvador y José Antonio Huertas tras las marchas de Lucía Garrido y Manuel Olivares. Pero, ¿de dónde salen esa docena inicial de votos?

Actualmente, el PP cuenta con seis ediles tras la marcha de Sebastián Pérez. Eva Martín, Pepa Rubia y Francisco Fuentes, además del propio Díaz, González y Cosano, conforman la formación popular. Para alcanzar las doce firmas, sería indispensable el apoyo de la extrema derecha.

Con el apoyo de los tres ediles de Vox, el bloque de “centro derecha” al que se refiere Díaz aumentaría su fuerza a nueve votos. Parece sencilla la suma, pues ya en 2019 se estableció la misma alianza para proclamar a Salvador como alcalde de la ciudad. Para alcanzar las firmas restantes, teniendo en cuenta que ni PSOE ni Unidas Podemos serían de la partida, habría que mirar a los ediles no adscritos.

Con la suma de los ‘fugados’ naranjas, Garrido y Olivares, el bloque pasaría a contar con once y, en el caso de que se limen asperezas con Sebastián Pérez desde la formación popular, el pacto crecería hasta los doce prometidos por César Díaz. No parece probable que Pérez entregue su apoyo al PP después del “trato vejatorio e inhumano” sufrido en los últimos meses, como el mismo lo definió.

Mirada final a Salvador

Aun teniendo el cuenta el indulto de Sebastián Pérez al partido donde ha militado toda su vida, las cuentas no salen. Una más que segura alianza entre PSOE y Podemos superaría en un voto (trece firmas) al bloque del “centro derecha”, pero tampoco alcanzaría la mayoría absoluta.

El Gobierno municipal dejó de estar en manos de Ciudadanos ayer jueves, pero Salvador y Huertas se habrían guardado una copia de la llave consistorial. Los votos de ambos concejales se antojan, como hace dos años, fundamentales para desbloquear la situación de estancamiento que vive la institución. Dos opciones. PP o PSOE. PSOE o PP. Al final, siempre se vuelve al bipartidismo.