SATSE explica que, debido a la falta de previsión en atención primaria, no se puede garantizar a estas alturas del periodo estival que los centros sanitarios cuenten con las enfermeras suficientes para hacer frente a la campaña de vacunación COVID. La situación es tan mala que obliga a que el resto de las profesionales de los centros de salud y consultorios, estén sobrepasados por la carga laboral y la demanda asistencial.

La falta de enfermeras que sufrimos se ha agudizado con la fuga forzada a otras comunidades autónomas de los profesionales de enfermería recién graduados/as en nuestra provincia, en busca de unas condiciones de trabajo justas y dignas que aquí se les niegan. En Andalucía tenemos las enfermeras peor pagadas y con contratos más precarios de todo el país, lo que hace que busquen mejores condiciones en otras Comunidades Autónomas, lejos de donde viven y se han formado, porque consiguen condiciones laborales y profesionales de mejor calidad. En otras palabras, falta de previsión y mala gestión, que ha hecho que los distritos de atención primaria hayan llegado tarde y mal para nuestras enfermeras.

En esta situación, el sindicato de enfermería considera que, en caso de ser inviable la cobertura del personal necesario por falta de disponibilidad en la Bolsa de empleo, se debe retribuir a los profesionales que voluntariamente realicen actividades al margen de su jornada, en horario de tarde o festivos y fines de semana, tal y como recoge el ‘Plan de mejora de la accesibilidad de los ciudadanos a los servicios con motivo de la pandemia COVID-19’. Estas retribuciones, están previstas para cuando el personal debe atender al margen de su jornada laboral, la agenda completa del otro profesional, cuya ausencia no se haya podido cubrir por falta de disponibilidad en la bolsa de contratación. También está destinado a cubrir actividades excepcionales como puede ser la campaña de vacunación de la COVID, que al ser masiva genera una elevada demanda de personal de enfermería.

Finalmente, SATSE exige que no haya disparidad de criterios y medidas según la gerencia de los distintos centros sanitarios, es decir, que para cubrir la falta de enfermeras fuera de la jornada ordinaria y siempre de manera voluntaria, todos los centros, deben acogerse a dicho ‘Plan de mejora de la accesibilidad’.