El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes el inicio de la tramitación, por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible del anteproyecto de Ley de Economía Circular de Andalucía. El objetivo es crear un marco normativo adecuado para la transición hacia un modelo de protección ambiental que fomente el uso racional de los recursos. Alargue la vida útil de los productos y minimice la generación de residuos.

Andalucía, pionera al adaptar la reciente estrategia europea a su legislación. Se adelanta al Estado en esta regulación legal, con el reto añadido de contribuir al crecimiento económico sostenible y a la generación de empleo. Todo ello apoyado en tres pilares. El impulso de las administraciones autonómica y local, la empresa como motor de cambio y la sociedad en su conjunto, desde la concienciación y el consumo responsable. Desde esta perspectiva, se pretende acabar con el concepto lineal fabricar-usar-tirar y apostar por una economía más limpia y competitiva. Capaz tanto de renovar los sectores productivos tradicionales como de abrirse decididamente a las nuevas actividades demandantes de empleos estables y de calidad.

Huella ecológica, reducción del desperdicio alimentario

La implantación del modelo de economía circular en Andalucía se basará en el análisis del ciclo de vida. Por tanto, de la huella ecológica de los productos y servicios, gestión de los bienes no vendidos. Además del impulso de la reparación, la lucha contra el desperdicio alimentario y las inversiones estratégicas en materia de economía circular.

Finalmente, desde una óptica más general a una más específica, se aborda la implantación del modelo circular a los llamados ‘productos clave’. Definidos en el nuevo Plan de acción de Economía Circular de la Unión Europea aprobado en marzo de 2020. Esto se realiza mediante acciones para una disminución en el consumo, el uso eficiente, la gestión y tratamiento de los residuos. Apostando por la promoción y el desarrollo, especialmente en lo relativo a la innovación, la simbiosis industrial y los mercados secundarios.

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