Desde 1965 en España se celebra el Día de las Madres el primer domingo de mayo. Una fecha especial que hace honores a la Virgen María y en el que todos los hijos y las hijas, felicitan a sus madres por darles la vida. En La Gaceta de Granada hemos querido conmemorar este día dando las gracias a nuestras propias madres, todas ellas vivirán este 3 de mayo en la distancia pero sintiéndose queridas y añoradas. Coincidiendo en Granada con el Día de la Cruz. Es nuestro pequeño homenaje a las que han sido, son y serán madres. ¡Felicidades y gracias por darnos la vida!

Juani Pérez, madre de dos hijos

“Ser madre es algo maravilloso”. Juani tiene 54 años y actualmente vive sola en su casa de Jaén. Nos cuenta que pasará este primer domingo de mayo en casa de sus padres celebrando este día con “alguna comida especial como arroz con conejo y un vermú” y, que lo hará con su madre: “Ya que estoy haciendo el confinamiento con ellos lo aprovecharé. Pero como no se pueden dar besos ni abrazos, me tengo que conformar con felicitarle desde la distancia”.

            Lleva sin ver a sus dos hijos desde antes del estado de alarma: “Al pequeño hace 2 meses y medio que no le veo, al mayor unos dos meses. Es mucho tiempo y es lo que peor llevo. Tengo ganas de verles pero me va a costar no abrazarles ni darles besos”. Y el panorama no es muy alentador ya que uno de ellos vive y trabaja en La Carolina (Jaén) y, el otro en Atarfe (Granada): “Al menor en cuanto le permitan venir en autobús. Al grande, cuando pueda pero es muy complicado porque está en otra provincia”. Eso sí, nos confiesa que se va “apañando con videollamadas”.

            Para Juani, ser madre “es lo más grande y lo único que saqué bueno de mi matrimonio. Es maravilloso desde que lo engendras y notas como se mueve en la barriga, y eso que pasé los 9 meses de embarazo vomitando. Y ahora, por muy grandes que sean mis hijos, sus preocupaciones son las mías porque una nunca deja de ser madre y me siento muy orgullosa de ellos”.

Juani Pérez

Martha Abán, madre a distancia

Martha es una madre mexicana que ha tenido que ver cómo dos de sus tres hijos han tenido que emigrar al extranjero. Para ella ha sido difícil, en especial en estos días en dónde una madre solo quiere tener cerca a sus hijos. Hace ya tres años que Martha celebra el día de las madres por partida triple, el primer domingo de mayo, el tradicional día en México que se celebra el día 10 del mismo mes y la celebración canadiense que se conmemora el segundo domingo de mayo.

Soy una madre muy orgullosa de haber tenido la dicha de poder criar y crecer a tres hijos muy hermosos y de buen corazón”. Ella sabe que ha sido difícil y que la tristeza le gana muchas veces, pero el orgullo la levanta: “Cuando pienso que tengo dos hijos que salieron del país para lograr sus sueños y realizarse como profesionistas siento un enorme orgullo”.

El mediano fue el primero que emigró a Granada. Unos meses después la más pequeña también hizo las maletas para estudiar en Toronto, Canadá. El hijo mayor sigue viviendo en la misma ciudad, pero ya tiene su propia familia y aunque esté cerca, Martha sabe que no es lo mismo que cuando vivían juntos.

La partida de dos de sus hijos fue algo a lo que le costó acostumbrarse, pero sabía que era lo mejor para ellos. “La vida te da muchas lecciones y oportunidades, cuando las aprendemos podemos transformar ciertas cosas. Por ejemplo la tristeza de su partida la transformo en alegría y orgullo” Para Martha sus tres hijos han sido lo mejor de su vida: “Son el tesoro más grande que tengo, solo pido que me permitan seguir participando en su vida. El hecho de tener a dos hijos lejos no es un problema, los siento muy cerquita de mí cuando les veo por mi Ipad. Crecimos juntos, crecimos como familia, somos un equipo, estamos muy unidos y eso no tiene precio”.

Martha sabe que la distancia no es un problema en esta época en la que la tecnología nos permite estar más cerca, aún estando lejos. “Les abrazo en mis sueños y siempre pido por ellos. Solo pido que todas las madres del mundo que tenemos la dicha de tener un hijo seamos felices y estemos orgullosas de lo que podemos ser, de que nos permitieran dar la vida. Nunca vamos a olvidar el ser madre”.

Martha Abán

Isabel Andreu, madre de tres hijos y enfermera de pediatría

Isabel Andreu es una donostiarra que creció en Valladolid y, por cosas de la vida, lleva treinta años viviendo en Santander. Allí nacieron sus tres hijos. Ella es enfermera pediátrica, así que en estos tiempos de confinamiento le toca seguir al ritmo normal: “Hoy celebraré parte de mi día en el hospital, trabajando. He madrugado y he dado un paseo en la franja horaria de la mañana, pero tengo turno de tarde, así que me tocará celebrarlo pronto para poder ir a trabajar después”.

Isabel podrá celebrar el Día de la Madre con su marido y con sus dos hijos pequeños, gemelos de 25 años. “Normalmente vivo sola, pero a los dos pequeños, que viven en Madrid y Logroño, el confinamiento les pilló pasando el fin de semana en casa y se quedaron. Mi marido, que pasa de lunes a viernes fuera por trabajo, también viene los fines de semana. Así que hoy podremos comer nosotros cuatro juntos. Vamos a hacer pollo asado y espárragos trigueros”. El primogénito, de 27, vive en Granada: “Llevo sin ver a mi hijo mayor desde Navidad. Tengo muchas ganas de darle un beso. Y sin mascarilla. Pero va a ser difícil que nos veamos antes de verano”.

Ser madre, dice Isabel, “es incomparable a cualquier otro momento. Te da muchas alegrías, también algún ‘disgustillo’, pero lo positivo puede muchísimo más”. Añade esta enfermera de 57 años que “cuando nació mi hijo mayor, no tuve la suerte de verlo nacer porque tuvieron que anestesiarme por ser cesárea. Tuve que esperar seis horas a conocerlo, pero lo hubiera reconocido entre mil niños. Es una sensación maravillosa“.

Dos años después vinieron los gemelos: “Cuando me dieron la noticia de que eran dos fue una sorpresa tan grande que se me saltaron las lágrimas, pero me duró un día. Después, aunque haya sido complicado en algunas partes del embarazo, ha sido pura felicidad. Tengo la suerte de que mis tres hijos se llevan genial entre ellos”. Y, por mucho que crezcan, “siempre estás pendiente, siempre tratas de que sean felices. La distancia te hace estar un poco triste en días como hoy, pero sé que él es feliz estando donde está, aunque nos eche de menos”.

Isabel Andreu

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