Hay muchos héroes sin capa en esta pandemia que nos ha afectado de forma brutal. Uno de ellos es el médico de la Fundación CB Granada. El doctor Fermín Rodríguez no ha parado en su labor de ayudar a erradicar el COVID 19 en la población granadina. El granadino lleva todo el estado de alarma trabajando en la clínica HLA La Inmaculada.

El jefe de médicos del Coviran Granada atendió a Radio Marca Granada este lunes para explicar como está afectando el virus al país y la mejor forma de parar esta pandemia.

¿Cómo lleva la cuarentena?

“Pues la cuarentena en el hospital trabajando y en mi casa cuando estoy de descanso, pues también confinado. Ahora con esta nueva apertura pues he podido salir a dar un paseillo con mi mujer que pobrecita, se ha tenido que quedar en la casa completamente encerrada. Yo por lo menos salía y entraba del hospital. Se lleva bien, al principio era más durilla, pero te terminas acostumbrando”.

¿Cómo ve la situación del COVID-19?

“Una pesadilla horrible, y no por la enfermedad en si, sino por las consecuencias que ha traído. Mucha gente sola, mucha gente aislada, mucha gente que no se puede comunicar. Muchos han perdido a familiares y seres queridos sin poder decir adiós. Ya no es solo físicamente, sino moralmente y en lo que afecta más a las personas que es el corazón”.

¿Cómo se combate a este bicho?

“Con las armas que tenemos en las manos, primero con la experiencia, parecía que no había habido una, pero si que la hubo. Debemos recordar la gripe A, la gripe aviar aquella. También debemos recordar el Ébola, aprendimos en ese momento a utilizar los equipos de protección individual. Últimamente el tema de la bacteria que hubo en un pueblo de Sevilla, la listeriosis , osea que ha habido experiencia. Entonces con ese conocimiento y más las técnicas y los protocolos que se han establecido para seguir a rajatabla. Si se hace eso bien, lo normal es que tengas buenos resultados en la lucha contra el virus. Claro que hay otro problema, no en todos lados hay los medios suficientes para luchar contra el virus”.

¿Qué ha sido lo más difícil en estos casi dos meses de confinamiento?

“Lo peor, la incertidumbre, cuando uno trabaja se te olvidan las cosas y vas a lo tuyo. Sobretodo la duda de saber ¿cuándo va a pasar? ¿a quién va a afectar? eso es lo peor. Luego también lo que te he dicho antes, la muerte de los familiares. Yo también lo he sufrido ya, se me murió una tía, la última que quedaba de su generación. En todas las casas ha habido un problema serio de este tipo, entonces eso es lo que peor se lleva. En el día a día de la práctica de la medicina pues no solamente vemos casos del virus, también nos encontramos con cosas graves como infartos, ictus, cosas que dejan a la gente muy deteriorada cuando uno se lo lleva por delante. Lo más grave que yo he podido sufrir es la consecuencia, cómo afecta a la gente, su comportamiento, a sus rostros, a su tristeza. Todo eso es lo que más afecta”.

¿Se puede eliminar la enfermedad del COVID-19?

En principio es un virus, lo más normal es que se comporte como se está comportando. Es decir, puede haber mutaciones y afectaciones a las personas, depende cómo ande su ritmo vial. Tenemos que luchar contra este virus y hacer mucho hincapié en la investigación sobre medicamentos que combatan el virus, sobretodo en la vacuna. Cuando se encuentre una vacuna que sea segura, que sea eficaz, esa será la forma en la que el virus se controle, pero eliminarlo será imposible. Tendrá periodicidades, vendrá por épocas, es difícil erradicarlo del todo, pero se puede controlar”.

La gente piensa que con la desescalada ha terminado todo

“No ha terminado, cómo te dije antes, tendremos que esperar un par de semanas. Hay que tener en cuenta que todos los virus son sensibles al calor y este clima lo puede controlar un poco, pero el repunte se verá no después del confinamiento, sino por ahí de octubre o incluso el otro año prácticamente. El tema es que se ha luchado, quizá haya una discusión si se ha hecho bien o no, es algo muy discutible. El Gobierno ha hecho cosas buenas muy poquitas y mal muchas, pero son temas en los que no quiero entrar”.

¿Hay un plan B?

“No, todos son plan A, es cierto que las personas que pueden infectar las tenemos controladas y a la gente que está curada y tiene anticuerpos. Esos tendrían que ser los primeros en salir a la calle. Pero si no sabemos si una persona está contagiada o puede contagiar y si una persona está protegida o tiene anticuerpos, no sé cómo podemos permitir que dejemos salir a todo el mundo a la calle. Lo más normal es que se produzca un nuevo repunte en la pandemia, no solo aquí sino en todos lados. Si no hay suficientes test se debería hacer una selección para hacer pruebas en la gente que tiene que producir, las que están en las fábricas, es decir los indispensables y ellos son los que tienen que salir a las calles con seguridad. El resto de la gente ya irá saliendo paso a paso”.

¿Por qué Granada es de las provincias con más contagiados?

“Se debe al movimiento de personas, exactamente la razón, no la sabemos. El virus se transmite de persona a persona, aquí ha habido más casos porque una persona que haya venido de otras latitudes pudo traer el virus a Granada y no estábamos preparado para ello”.

A qué se debe que Granada sea la provincia con más curados?

“Eso habla bien de los sanitarios, en toda la gente que interviene en el proceso de sanación de las personas. Y hablo no solo por mi sino por todos mis compañeros sanitarios, hemos dado el 300% y hemos arriesgado nuestras vidas para que esto salga adelante”.

¿Sienten el cariño de la gente cuando salen a aplaudir a los balcones?

Si, eso te anima bastante, yo cuando estaba en mi hospital y daban las 8 de la tarde si podíamos salir aplaudíamos junto con ellos. Eso te da ánimos, te da alas. En mi caso yo devolvía las palmas de la gente que nos las ofrecía para la gente que ha perdido la vida, que han sido muchas. Por eso muchas veces las palmas venían con tristeza”.

¿Cree que la situación haya mejorado un poco?

“Bueno un poco no, mucho, estamos ya viendo en el hospital patologías que han pasado desapercibidas. ¿Cómo puede ser posible que en este tiempo no haya habido un infarto? o un ictus, o una fractura. Hay patologías que se ven habitualmente en urgencias que son graves y que no se han visto. No sabemos si era por el miedo de la gente de ir al hospital, pero es cierto que el asunto ha cambiado y bastante. La gente venía a urgencias por banalidad, no puedes ir a urgencias por tener un grano en la espalda, eso no puede ser. Esto es una de las cosas que teníamos que haber aprendido para que no vuelvan a suceder. Para eso está la atención primaria”.

La gente ya ha empezado a ser ejercicio ¿se debe tener precaución?

“Definitivamente, ya tuvimos un caso de infarto de una persona que empezó a hacer deporte sin experiencia previa. Tenía factores de riesgo y sucumbió al empezar a hacer deporte. También he notado en las fotos que he visto de la gente que está haciendo deporte y me gustaría que esa gente siga haciendo deporte. Yo he visto gente ahí que no ha hecho deporte en su vida. Eso sería lo bueno, llenar las pistas y las calles de gente haciendo deporte. Qué cuando acabe esto no se queden en casa y sigan ejercitándose”.

¿Nos ha concienciado en ciertas cosas el virus?

“Las costumbres no tienen que cambiar y la forma de comportarnos no va a cambiar. Yo echaría de menos cuando veo un amigo que no he visto hace tiempo o lo he visto por Facebook y cuando lo veo me dan ganas de darle un abrazo y echar una cerveza, eso es lo que habría que recuperar. Nos va a costar trabajo, eso hay que reconocerlo, adaptar otras actitudes, otras normas sociales nos va a costar, pero siempre van a estar ahí. Toma de ejemplo lo que pasó el día de la Cruz, no había ni una cruz en la calle, ni barras y botellones, las cruces estaban en el corazón de los granadinos, en las calles, en las plazas, en los balcones. Me pareció una celebración más bonita que plantar una cruz en Plaza Gracia y eso es precioso. A mi me ha llegado mucho más al corazón que toda esa masificación que había quizá irreal de la celebración de día de la Cruz. Se ha celebrado por todo lo alto aunque diga la gente que no. Se puede observar en todas las fotos que hay, eso nos tiene que enorgullecer a todos los granadinos. Eso a lo mejor en Madrid, Barcelona y parís no pasaría, pero los andaluces somos así”.

¿Qué le parece el regreso del deporte profesional?

“El deporte profesional tendrá que volver, quizá no en las mismas circunstancias pero volverá. Cuando me reuní con la junta directiva y con la plantilla les expliqué lo que nos venía encima. Antes de que pasará el desconfinamiento y todas esas historias. Les expliqué que se iban a acabar los saludos y tenían que saludarse cruzando las palmas. Compartir instrumentos, toallas, esas cosas creo que van a cambiar mucho. Pero en cuanto la reanudación de la competición será en su momento pero con todas las garantías. Con tests o sin ellos, pero con la garantía de que el asunto sea seguro para practicar un deporte sano y de élite”.

¿Qué piensa de los tests a los deportistas?

“Me parece que los deportistas son personas, tienen los mismos derechos que cualquier persona. No por el hecho de ser deportistas de élite que también tiene su historia. ¿Te imaginas a Cristiano Ronaldo no querer jugar porque no tiene derechos? Ya se habrá comprado y hecho 800 tests, con lo que cobran tienen la capacidad de hacerse sus propios tests. Ahora yo creo que la sanidad pública no debe hacer prioridades. Si en cuánto a servicios básicos y yo creo que el deporte, si se va a reanudar no estoy de acuerdo que sea a puerta cerrada. Los clubes son conformados por directiva, cuerpo técnico, jugadores y socios y la afición es la que está ahí porque quiere ver a sus jugadores. Lo otro no tiene sentido, es economía pura, esa es mi forma de pensar. Prioridades no me parecen bien, ahora si hay que hacerlas, cuando les toque, pues que en su momento se hagan”.

¿Cuándo ve que pueda haber competición deportiva con público?

“A corto plazo no, pero si llegamos a esa fase de control de la pandemia y volvemos a eso, pues habrá que hacer el deporte con público. No te puedo decir una fecha, pero yo pienso que la temporada que viene la tenemos que empezar a planear ya porque está se ha perdido ya. Se hablará de la sanidad y en ese momento ya se podrán tomar decisiones de acuerdo a las circunstancias”.

¿Qué medidas ha recomendado a la plantilla y entrenadores de cantera de la Fundación?

“Lo único que tienen que hacer es cumplir las normas que se han dicho y dar mucho ánimo. Nuestro club se basa en las escuelas, no seríamos nada si las escuelas no funcionaran. Eso es lo que hay que pretender, que esta gente, no solo los pequeños, sino toda la gente que quiera hacer deporte a través del baloncesto. Y sobretodo animar a sus padres y familias de que esto saldrá con bien y volveremos a la práctica del deporte de antes. Hay que estimular a los chavales con vídeos, con conferencias, con todos los medios que tengamos en nuestras manos para que sigan teniendo voluntad, paciencia y muchas ganas de hacer deporte. Si las escuelas no funcionarán nosotros no tendríamos sentido de existir. El primer equipo está ahí porque es la bandera del club, pero ellos no son el cuerpo. Los entrenadores, los niños, toda la cantera lo son”.

¿Qué le recomendaría a la gente?

“Que tengan paciencia y que no se vuelvan locos, tendremos tiempo para salir, no hagamos el tonto, esto no está controlado todavía. Seguimos en la pandemia aunque las cifras nos van estimulando y se van bajando. Que tengan conciencia de que todavía podemos contagiar y podemos ser contagiados. Si no nos tomamos las cosas en serio podemos tener un repunte del virus. Debemos seguir las normas que se están dando y cumplirlas a rajatabla. Hay que recuperar la normalidad, pero haciendo las cosas con calma”.

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