El consumo de tabaco aumenta las probabilidades de contraer el COVID19 y empeora los pronósticos de los contagiados. Es la sentencia que la Comisión Asesora de COVID19, miembro de la Organización Médica Colegial (OMC), ha emitido en un informe.

Según esta comisión, el riesgo de contagio del virus se incrementa en las personas fumadoras tanto al exhalar el humo como en la manipulación del cigarro o el vapeador, ya que el contacto de las manos con la boca o con la mascarilla aumenta entre calada y calada.

El informe también hace relación a las pipas de agua -más conocidas como cachimbas o shishas-. El contacto permanente con las boquillas y su difícil limpieza, sumadas a la proximidad entre los fumadores, han provocado que esta comisión de la OMC haga saltar la alarma y exija políticas antitabaco más efectivas y más restrictivas.

La propia comisión propone una serie de medidas para fomentar una disminución en el consumo de tabaco junto con otras entidades que han participado en el informe, como la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).

La OMC propone subir los precios del tabaco o incrementar el número de espacios sin humo

Entre estas medidas destaca la subida generalizada del precio de los productos del tabaco y de los que contengan nicotina. Para ello, la comisión plantea una equiparación fiscal al alza de todos estos productos. El incremento de los espacios libres de humo -playas, recintos deportivos, vehículos privados, terrazas o lugares con presencia de menores- también se incluye en la lista de propuestas.

Además, establecer un empaquetado genérico sin nombres ni logos de marcas, realizar campañas de concienciación ciudadana, proteger a los menores de la manipulación de la industria tabaquera y facilitar a los pacientes fumadores tratamientos para dejar de fumar son otras de las medidas que sugiere la OMC.

El informe hace mención a respetar el medio ambiente y pide no fumar en espacios públicos abiertos, aunque esté permitido por ley. La OMC señala directamente al sector de la hostelería ante la proliferación de terrazas donde se permite fumar con la ‘nueva normalidad’.

La reducción del consumo de tabaco protege al fumador y libera al sistema sanitario de cargas asistenciales. Por eso, frente al COVID19 es fundamental reducir el tabaquismo -asegura la OMC-. En el momento actual cualquier riesgo sanitario está directamente vinculado con un riesgo de la economía del país. Se trata de una estrategia de prevención comunitaria y social con un objetivo de bien social –señala el documento-.

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