Los recursos de acogida para víctimas de violencia de género del Instituto
Andaluz de la Mujer (IAM)
, han reforzado su personal en Granada
con 11 profesionales más. También se ha ampliado la jornada laboral a una psicóloga tras la entrada en vigor del nuevo concierto social. En el conjunto de Andalucía se ha contratado a 92 profesionales más y se ha ampliado la jornada laboral a otras 10 personas. La asesora de programa del IAM en Granada, Ruth Martos, ha subrayado “la apuesta constante del Gobierno andaluz por mejorar y reforzar la atención integral a las mujeres. Así como a las niñas y niños, víctimas de violencia de género”.

La red de centros de acogida de Granada ha pasado de tener una
plantilla de 15 profesionales a contar con un equipo técnico formado por 26 personas. Lo que supone un incremento superior al 73% (73,33%). Ruth Martos ha puesto de relieve no solo el importante aumento del número de profesionales sino también la formación del mismo. “Es fundamental resaltar que el nuevo concierto social nos ha permitido mejorar la profesionalización de las trabajadoras y trabajadores contratados. Siendo ahora necesaria la colegiación del equipo técnico así como la formación y experiencia especializada en violencia de género”.

El servicio de atención y acogida del Instituto Andaluz de la Mujer es un referente y pilar fundamental en la lucha contra la violencia de género en Granada y Andalucía. De esta forma se promueve e impulsa la recuperación de miles de personas. Todas estas mejoras suponen un incremento del presupuesto del 7% durante los próximos cuatro años, superando los 27 millones de euros.

Las nuevas contrataciones refuerzan las áreas jurídicas, psicológicas y del
Trabajo Social. También se han aumentado el número de monitores y
monitoras
. “Con el propósito de consolidar los diferentes programas de
atención socioeducativa se ha valorado la necesidad de contratar monitoras y monitores especializados en los centros de emergencia y casas de acogida de las ocho provincias andaluzas. Con estos programas se persigue acompañar a las niñas y niños en su proceso de adaptación y recuperación. Por aquellas secuelas de las experiencias vividas ofreciendo un ambiente de seguridad, respeto y no violencia”.