El consejero de Hacienda y Financiación Europea, Juan Bravo, ha señalado que el objetivo del Gobierno andaluz va a «tender siempre al equilibrio presupuestario». De manera que no contribuya a dejar en herencia un déficit en las cuentas. Algo que servirá al Gobierno de España en el cumplimiento de los compromisos fiscales con Europa.

El consejero ha puesto de manifiesto que el Gobierno lo que no quiere es contribuir a dejar una «herencia» como la que actualmente está pagando la Junta. Cada año abona 223 millones de euros en concepto de devolución por el exceso de entregas a cuenta de los ejercicios correspondientes a 2008 y 2009. «Un herencia que vamos a pagar durante 20 años».

En esta línea, ha precisado que el cierre del ejercicio 2020 se situará «en torno a un 0,1% arriba o abajo«. Es decir, en el equilibrio presupuestario, lo que aporta «seguridad y estabilidad» al Ejecutivo regional.

El superávit registrado hasta noviembre es fruto del incremento de las transferencias del fondo Covid-19 y del aumento de las entregas a cuenta en 2020. Respecto a estas últimas, el consejero ha señalado que éstas vienen «infladas», ya que se han calculado bajo un supuesto de crecimiento económico del 1,6% en 2020, pese a que la economía cayó un 11% al cierre del año pasado, ha concluido.