El Patronato de la Alhambra y Generalife ha comenzado los trabajos de restauración de las pinturas murales de las Salas de las Frutas por un importe de más de 122.360 euros. La intervención, que tiene un plazo de ejecución de nueve meses y está financiada con fondos europeos FEDER, «se está centrando en la consolidación y limpieza de los restos de pintura mural ubicados en los paramentos de las dos salas, con el objetivo de frenar las patologías y los factores de deterioro observados en ellos», ha explicado la directora general del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rocío Díaz, durante una visita, junto al arquitecto conservador de la Alhambra, Antonio Peral.

Díaz también ha destacado que este proyecto «era una prioridad» en la programación anual de la Alhambra puesto que, como ha recordado, las pinturas murales constituyen uno de los programas iconográficos más destacados del Renacimiento español. Así, los criterios de intervención seleccionados para los tratamientos, materiales y su forma de aplicación estarán condicionados por el tipo de obra y material a tratar, así como por el estado de conservación, factores, mecanismos e indicadores de alteración que intervienen en la obra.

Reestructuración de las salas

Esta metodología de trabajo vendrá precedida por los estudios previos efectuados sobre la obra en la fase inicial (históricos y de diagnóstico), con objeto de aplicar posteriormente tratamientos de mínima intervención.

Las Salas de las Frutas son dos habitaciones de las seis que conforman las dependencias denominadas del Emperador o de Washington Irving, situadas en la Casa Real Cristiana, zona este del Palacio de los Leones, dentro del Conjunto de Monumental de la Alhambra y el Generalife. Está estructurada en dos plantas, una planta baja formada casi en su totalidad por una galería de igual cota de altura en toda su longitud y una primera planta constituida por seis estancias y dos alturas distintas.