Regresó el fútbol al estadio de Los Cármenes tras el parón internacional de la semana pasada con un triunfo del Granada CF en el tramo final del encuentro. Yangel Herrera dejó a un lado su merecido descanso para dinamitar el marcador en el segundo tiempo de un encuentro igualado y accidentado que cambió a raíz de la expulsión del sevillista Jordán.

Llegaban empatados a siete puntos probablemente los dos mejores equipos andaluces del momento. El Granada buscaba su tercera victoria de la temporada ante un Sevilla invicto que acusaba la baja de Jules Koundé en defensa. El francés dio positivo hace unos días en coronavirus y se amolda al protocolo pertinente y propio de esta ‘nueva normalidad’.

O, más bien, una ‘nueva anormalidad’. Las gradas vacías y desangeladas del feudo rojiblanco indican que todo marcha según lo previsto, aunque no como desearía la afición rojiblanca. La pandemia ha evitado que se vuelva a vivir toda una fiesta del fútbol regional entre dos ciudades que conservan más rivalidad como urbes que como clubes. Con Milla, Gonalons y Montoro en la medular y sin Herrera ni Machis saltó el Granada al terreno de juego a disputar un partido que se fue volviendo bronco y hermético con el paso de los minutos.

Dos lesiones y una expulsión fueron lo más destacado de los primeros 45 minutos, que podrían haber comenzado realmente bien para los rojiblancos si el cabezazo de Germán dentro del área, tras una gran jugada individual de Puertas, no hubiese repelido en Sergi Gómez, salvador de los sevillistas que hizo olvidar al contagiado Koundé. El Sevilla trataba de apretar, pero el ritmo lo marcaba el de siempre. Montoro distribuía con calma de izquierda a derecha y viceversa, haciendo correr a la zaga hispalense, mientras que Kenedy se frotaba las manos viendo cómo su explosividad acechaba la meta visitante.

La alegría visitante era Jesús Navas. El siempre incombustible capitán sevillista amargó la tarde a Neva y Foulquier, que no acertaban a parar al pequeño carrilero. Suso fue su principal aliado en los minutos de más brillantez del conjunto de Lopetegui, los últimos en realidad. Prueba del respeto recíproco de ambos, las interrupciones comenzaron su festival particular. Agarrones, patadas a destiempo, caídas… y lesiones. Sergio Escudero caía lesionado a los quince minutos de juego y su lugar lo ocuparía Acuña. El argentino contuvo el peligro rojiblanco hasta la entrada de Darwin Machis en la segunda parte, factor que cambiaría a la postre el guión.

FOTO: Antonio L. Juárez/Photographers Media

Tragedia griega

Cerca del final le tocó a Domingos Duarte vivir la tragedia griega. El central luso del Granada salió llorando totalmente desconsolado del campo tras un lance aéreo. Ambos banquillos empezaron a agitarse antes de tiempo, pero cogerían velocidad poco después. Tras una patada sin balón de por medio, el colegiado mostró la segunda amarilla a Joan Jordán, que miraba incrédulo hacia el asistente esperando un destino final diferente al vestuario. El catalán cayó en la trampa de Roberto Soldado, al que unos segundos antes había propinado un pisotón con el que se ganó la primera cartulina. El ariete buscó a Jordán en un nuevo lance y consiguió la superioridad para los suyos de cara a la segunda mitad.

Jugar ante este Granada tan peleón ya es complicado con once jugadores, pero el entrenador del Sevilla debió pensar que la cuesta se empinaría aún más con diez. Así, Lopetegui dio entrada a Ocampos y a de Jong antes del inicio del segundo tiempo. Carlos Fernández, titular en su regreso a Los Cármenes, se quedaba en el banquillo después de pugnar en vano ante Germán y Vallejo, el sustituto del maltrecho Duarte. Diego Martínez, no menos avispado que su colega, olió la sangre que emanaba de la herida hispalense y ordenó ir con todo al ataque.

Sin ningún tipo de miramientos, los rojiblancos buscaron la portería de Bono descaradamente. Primero Montoro con un gran disparo desde fuera del área que logró desbaratar el guardameta sevillista, despejando el balón a córner. Al saque desde la esquina, volvió a contestar el Granada mediante un remate de Puertas completamente sólo dentro del área que sacó Fernando en la línea de gol. El almeriense cuajó una gran actuación, siempre acertado tanto en ataque como en defensa, aportando oxígeno cuando las pulsaciones empezaban a subir.

FOTO: Antonio L. Juárez/Photographers Media

Identidad venezolana

No sería hasta la entrada de Yangel Herrera y Darwin Machis en el minuto 59 cuando empezaría a decidirse el partido. Con un Sevilla centrado en achicar agua, la dupla venezolana comenzó a funcionar. El segundo se alió con Foulquier para explotar el carril derecho, el de Acuña. El argentino no daba crédito a la continua superioridad mostrada por los hombres de banda del Granada. Una y otra vez, quedaba atrás mientras veía tanto al extremo como al lateral crear peligro a su espalda. De este modo, Machis recibió en profundidad de Foulquier y desde la banda conectó un gran envío raso que a punto estuvo de convertir Puertas.

Bono sacó una mano milagrosa que logró aplazar la sentencia sevillista unos minutos más. A falta de diez minutos para el final, el otro venezolano se encargó de dictarla. Con toda la zaga del Sevilla embotellada atrás, Foulquier se disfrazó de Dani Alves para poner un centro medido a la cabeza de Herrera. El pivote llegó desde atrás, ganó el salto a Diego Carlos y a Gómez, y logró abrir la lata ante la estirada imposible de Bono. El triunfo del Granada era ya una realidad.

Munir, el mejor jugador sevillista del partido, había mandado previamente un balón a la madera en la mejor oportunidad de los de Lopetegui durante los 90 minutos. No habría habido jolgorio en el Guadalquivir, pues el banderín del linier se levantó marcando fuera de juego en cuanto el atacante marroquí recogió el envío dentro del área de Rui Silva.

Sin embargo, sí lo hubo a los pies de Sierra Nevada con la victoria de un Granada que no ha perdido un ápice de su ferocidad en la última semana. Un Granada capaz de amedrentar a todo un campeón europeo para empezar a (mal)acostumbrarse a las mieles exóticas por descubrir del nuevo continente.

FOTO: Antonio L. Juárez/Photographers Media

FICHA TÉCNICA

GRANADA CF: Rui Silva; Dimitri Foulquier, Germán, Domingos Duarte (Jesús Vallejo, min. 43), Carlos Neva; Luis Milla, Max Gonalons (Yangel Herrera, min. 59), Ángel Montoro (Fede Vico, min. 74); Antonio Puertas, Robert Kenedy (Darwin Machis, min. 59), Roberto Soldado (Luis Suárez, min. 74).

SEVILLA FC: Bono; Jesús Navas, Diego Carlos, Sergi Gómez (Franco ‘Mudo’ Vázquez, min. 84), Sergio Escudero (Marcos Acuña, min. 17); Fernando, Joan Jordán, Ivan Rakitic; Suso (Lucas Ocampos, min. 45), Munir (En-Nesyri, min. 69), Carlos Fernández (Luuk de Jong, min. 45).

MARCADOR: 1-0 Yangel Herrera (min. 81).

ÁRBITRO: González Fuertes (comité asturiano). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Gonalons, Foulquier, Diego Martínez, Puertas y Vico. Por parte a de los visitantes, vieron amarilla Fernando y Jordán, que acabó expulsado con doble.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 6 de la Liga Santander. Disputado en el estadio de Los Cármenes a puerta cerrada debido a la pandemia del COVID19.

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