La Policía Local de Granada tuvo que intervenir en la madrugada del pasado jueves para disolver un botellón. El evento reunió a 70 personas en una plaza del centro de la localidad. El revuelo acabó con dos personas detenidas y dos policías heridos.

César Díaz, edil de Protección Ciudadana de Granada ha afirmado que uno de los detenidos contaba con antecedentes del mismo tipo. Según ha podido testificar en un juicio rápido, el sujeto pertenecía al grupo de jóvenes que se reunieron en el botellón. Por su parte, los policías heridos recibieron atención médica sin que se tuvieran que acoger a una baja.

Según cuenta la Policía Local, el suceso ocurrió sobre las 2.30 de la madrugada del jueves. Una patrulla realizaba un control del cierre de los establecimientos de la hostelería cuando detectaron un grupo de jóvenes haciendo botellón en la vía pública causando molestia a los vecinos.

Algunos agentes llegaron a la concentración para comunicarles a los jóvenes que dejasen de dar voces y gritar. La reacción de estos fueron lanzarles cubitos de hielo y vasos de cristal. Seguidamente, muchos de ellos se fueron del lugar, pero los que se quedaron llegaron a agredir a dos agentes causándoles daños graves que les obligaron a acudir al hospital.

Cuando los agentes procedían a la detención de uno de los jóvenes, un amigo de este increpó a los policías acusándoles de la falta de libertad que tenían, mientras le agarraba fuertemente de la mano, llegando a causarle una luxación en la muñeca. Seguidamente ambos fueron detenidos por los agentes.