La fisioterapia durante y después del embarazo favorece, según los expertos, una óptima recuperación tras el parto ya que ayuda a reestablecer el tono previo, así como a preparar el cuerpo para los esfuerzos característicos de la lactancia y la carga del peso del bebé.

El embarazo provoca multitud de alteraciones en el cuerpo de la mujer debido principalmente a los cambios hormonales y a las modificaciones en el centro de gravedad producidos por el aumento de peso. Según explican los profesionales del Centro de Fisioterapia y Medicina Rehabilitadora San Rafael, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Granada, la madre tiene aproximadamente nueve meses para ir adaptándose poco a poco a estos cambios, no obstante, en el momento del parto, esas adaptaciones corporales que se habían logrado se ven modificadas de nuevo. “Resulta fundamental cuidar y acompañar al cuerpo durante esta etapa para permitirle adaptarse a las nuevas condiciones posteriores al nacimiento del bebé”, expone la fisioterapeuta del centro, Cristina Lisbona. “La fisioterapia posibilitará que la madre sienta en menor medida los cambios a nivel físico y psicológico que continúa experimentando en la fase posterior al parto, favoreciendo la reducción de los dolores físicos y los posibles síntomas de depresión”.

Objetivo de la actividad

Por este motivo, los principales objetivos fisioterapéuticos son ir recuperando la musculatura del suelo pélvico, el tono abdominal, estrechar la caja torácica y la colocación del útero. También el fortalecimiento de los brazos, estiramientos, la higiene postural de cara a la lactancia y al porteo del bebé. “Desde el Centro de Fisioterapia y Medicina Rehabilitadora San Rafael trabajamos con las madres para ir aumentando progresivamente la intensidad de los ejercicios para que sientan una mejora constante en la estabilidad de las articulaciones, así como en la flexibilidad y en su sistema cardiovascular en general”, comenta la profesional de San Juan de Dios. “Nuestro fin último es que la mamá se sienta bien por dentro y por fuera durante y después del embarazo, ya que es un momento inigualable en su vida”, aclara Lisbona. “Recorrer este camino ayudado por un fisioterapeuta puede hacer este proceso más pleno y feliz, ya que la recuperación y el cuidado físico contribuye también a una buena salud psíquica y emocional de la madre durante todo el proceso”.

Foto: Hospital San Juan de Dios

Según el equipo de profesionales del Centro de Fisioterapia y Medicina Rehabilitadora San Rafael durante el embarazo, hay una acentuación de la lordosis lumbar debido al peso fetal y el efecto de la relaxina, la hormona que prepara el útero para el parto y produce una mayor elasticidad en las articulaciones, y que es también la responsable de la relajación abdominal para acomodar el feto. Por ello, un buen estado físico, así como tomar conciencia de la propia musculatura del suelo pélvico y tener un buen control sobre ella será importante para hacer un mejor expulsivo y evitar desgarros perineales. “La recuperación del suelo pélvico ayuda a sujetar mejor los órganos de la pelvis menor y para prevenir la incontinencia, así como mejorar el tiempo de respuesta antes los esfuerzos o la recuperación de la plena satisfacción en las relaciones sexuales tras el parto”, detalla el equipo de la Orden Hospitalaria.

Método Pilates

Desde el Centro de Fisioterapia y Medicina Rehabilitadora San Rafael llevan a cabo sesiones con el método Pilates, que se ha demostrado como un ejercicio altamente eficaz para las madres al favorecer el fortalecimiento de la musculatura abdominal y del suelo pélvico, así como la tonificación del cuerpo. También son reseñables los beneficios en cuanto a la correcta respiración y a la reeducación y corrección postural, lo que ayuda a proteger y cuidar la espalda de la madre no solo durante el embarazo, también tras el nacimiento del bebé.

Foto: Hospital San Juan de Dios

Por lo que respecta al momento en el que comenzar a practicar Pilates tras haber dado a luz, desde el Centro de Fisioterapia y Medicina Rehabilitadora San Rafael recomiendan, por lo general, esperar entre cuatro y seis semanas. “Nuestro equipo realiza un seguimiento completo de la mamá para guiarla durante toda esta etapa e indicarle cuándo comenzar con nuestras clases para alcanzar los mejores resultados evitando posibles lesiones derivadas de una mala aplicación del método”.