Chopos-Santa-Fe

La delegada territorial de Agricultura, Ganadería y Pesca, María José Martín, ha asistido, en el término municipal de Santa Fe, a la inauguración de una parcela demostrativa de chopo incluida en el Proyecto Madera para el Futuro.

Desde la Junta de Andalucía se pretende reintroducir el cultivo del chopo en la Vega, cuyas hectáreas han quedado reducidas, en los últimos tiempos, a las 3.000, según la delegada quién destacó el “ indiscutible papel social por su valor cultural, histórico y paisajístico, como árbol y cultivo tradicional en la provincia con más de 100 años de historia”.

Según Martín “más choperas es sinónimo de más bioeconomía, más desarrollo sostenible, más empleos verdes, menos contaminación y más mitigación de cambio climático en nuestra Vega”. Destacó, además del valor económico de las choperas, “el enorme valor ambiental, que se puede observar directamente en el ciclo del agua en la Vega, por el valor que aportan de depuración de aguas y la recuperación de acuíferos o la regulación de las inundaciones; en el propio clima, funcionando además de excelentes sumideros de carbono y como amortiguadores de temperaturas extremas; o en la mejora de la biodiversidad, la conservación del suelo y la regulación de la erosión”.

El papel del Ifapa es esencial en este proyecto, apostando por este tipo de investigaciones para lo que cuenta ya con una parcela demostrativa y un equipo investigador. Se trata de llevar a otro nivel el cultivo de este árbol, mejorando su rendimiento, orientando el producto al sector de la construcción, en definitiva colocar a este cultivo en la senda de una industria innovadora de la madera de buena calidad.

Chopos-Santa-Fe
FOTO: Junta de Andalucía

La unión de los selvicultores está constituyendo una asociación que pretende impulsar este cultivo que en las primeras adhesiones tiene a más de 30 socios con 1.000 hectáreas.

Próximamente se firmará el acta de constitución de la misma con la idea de conseguir la Certificación Forestal Sostenible. Lo que se pretende es implementar una gestión común de las choperas, realizar una certificación sostenible de las mismas.

Pérdida de choperas

Se contabilizan aproximadamente 4.500 de choperas perdidas en 20 años. Este cambio se debe fundamentalmente a su baja competitividad económica frente a los cultivos agrícolas intensivos, que a su vez deriva de diferentes causas, como la falta de asociacionismo y vertebración del sector, el uso de una silvicultura poco competitiva, la no valoración de los servicios ambientales asociados al chopo, el precio inestable de la madera en el mercado por su destino para productos de bajo valor y poco innovadores, y también por la fuerte presión urbanística en un área fuertemente antropizada.