La consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, ha destacado cómo el Gobierno andaluz ha intensificado la vigilancia para evitar la proliferación de edificaciones ilegales en Andalucía. Marifrán Carazo ha señalado el esfuerzo de la inspección urbanística. Pues superó el millar de expedientes tramitados en 2020, el doble que hace dos años.

“De nada vale haber aprobado el decreto para regularizar viviendas irregulares que llevaban décadas en un limbo jurídico si dejamos proliferar este tipo de edificaciones ilegales como hacían los anteriores gobiernos”, ha manifestado Marifrán Carazo.

Este incremento de la actuación inspectora es fruto de la labor de reestructuración y refuerzo de la Inspección de Ordenación del Territorio y Urbanismo. En la medida de lo posible, ha optado por potenciar las medidas preventivas frente a las represivas y por una mayor presencia en el territorio del personal inspector. Así, durante el confinamiento se suspendieron las visitas durante tres meses.

El aumento de las visitas se ha producido no sólo a raíz de las denuncias recibidas. Sino en base a una programación previa de las actuaciones a partir de un diagnóstico del territorio efectuado. Mediante el detallado rastreo de nuevas edificaciones y construcciones detectadas en la ortofotografía digital disponible.

Gracias a esta tarea preventiva, en 2020 se precintaron 65 edificaciones en el seno de parcelaciones ilegales. De esta forma se impidió la formación de núcleos de población en suelo no urbanizable.