Agentes de la Policía Nacional de Granada han detenido a una mujer de 65 años y su hija de 20, como presuntas autoras de la sustracción de dinero y joyas del interior de dos domicilios. Ninguna contaba con antecedentes policiales. Ambas se encargaron de vender estas joyas en un compra-venta de oro.

Los agentes han recuperaron un reloj valorado en 3.900 euros que la mujer guardaba en su domicilio cuyo robo. Además de 5.000 euros en efectivo y múltiples alhajas más valoradas en total en más de 19.000 euros. Para ello, simuló como un supuesto atraco en el domicilio que se habría perpetrado en presencia de los hijos de los propietarios, dos menores de corta edad.

La narración de los hechos

El suceso fecha en mayo de 2020 cuando la autora denunció que mientras trabajaba en un domicilio del centro de la ciudad, un desconocido llamó al timbre haciéndole pensar que llevaba un paquete. Tras abrirle la habría asido del pelo y amenazado con un cuchillo. Una vez introducida en la vivienda, el varón habría registrado la planta de arriba. Según comprobó el propietario posteriormente, sustrajeron 5.000 euros en efectivo y joyas valoradas en más de 19.000 euros.

Posteriormente, los agentes comprobaron que tanto la víctima, como su hija habrían vendido parte de las joyas sustraídas durante el falso atraco, en establecimientos de compra- venta de oro. Una vez obtenidos indicios de la falsedad de dicho robo y de la presunta autoría de las mujeres en la sustracción del dinero y las joyas, los agentes inspeccionaron el domicilio familiar. Allí encontraron una de las joyas sustraídas, un reloj de caballero valorado en 3.900 euros, el cual, una vez realizadas las comprobaciones oportunas fue devuelto a su propietario. Por estos hechos, tanto la madre como la hija se detuvieron el pasado mes de enero.

Hace solo unos días, los agentes recibieron una nueva denuncia contra la
empleada, en esta ocasión por parte de la hija de una señora nonagenaria a
la que cuidó entre 2009 y 2019. Según la perjudicada, de manera casual,
había tenido conocimiento de la detención de su exempleada por sustraer
joyas en otro domicilio. En ese momento tuvo la certeza de que numerosas
alhajas que había echado en falta, creyendo que su madre las extraviaba
cuando se las ponía, así como 4.500 euros que guardaba en un sobre en el
armario de su dormitorio, en realidad habían sido sustraídos por esta mujer, aprovechando la total confianza que tenían depositada en ella. Ambas fueron detenidas y puestas en disposición judicial