La sustracción tuvo lugar por la tarde en el portal de un inmueble situado en la zona norte de Granada. Hasta donde se dirigió el propietario de la silla de ruedas para encontrarse con varios amigos. Uno de ellos residente en el primer piso del edificio, y celebrar el día de Año Nuevo. En torno a las 21:30 horas, cuando se dispuso a marcharse a su domicilio, se percató de que su silla no estaba donde la había dejado estacionada, desconociendo su
paradero. La silla de ruedas es eléctrica, está valorada en 1.500 euros y
supone el modo de desplazarse de su usuario quien, al serle sustraída, vio
limitada su capacidad de movimiento.

Las averiguaciones realizadas por agentes de la Comisaría de Distrito Norte les llevaron a tener conocimiento de que el inmueble está dotado de un sistema de vídeo vigilancia. Captó el momento de la sustracción y a sus
autores, una pareja que, al parecer residía en el mismo edificio. Estas
personas sustrajeron la silla trasladándola a pulso hasta su vivienda, sin
llegar a sacarla del inmueble.

Una vez concluida la investigación, la pareja fue detenida y tras ser
informados de los hechos por los que se encontraban en dependencias
policiales. Mostraron su interés en entregar la silla de ruedas a los agentes, alegando que la habían cogido para evitar que la pudiera sustraer otra persona.