Agentes de la Policía Nacional han detenido en Granada a una mujer de 32 años y nacionalidad venezolana, residente ilegal a quien no le constan antecedentes policiales en nuestro país, como presunta autora de un delito de estafa realizado mediante phishing, tras ser sorprendida en un cajero automático sacando 2.000 euros de una cuenta ajena. La detenida ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial.

Una mujer retenida por el vigilante de la entidad bancaria

Los hechos tuvieron lugar ayer sobre las 17:00 horas, cuando el CIMACC-091 recibió la llamada de un vigilante de seguridad de la sucursal de una entidad bancaria situada en la zona centro, el cual informaba que tenía retenida a una mujer que había estado sacando dinero del cajero de dicha entidad, durante largo tiempo, y de una cuenta de la que no era titular.

Una vez en el lugar, tras contactar con el vigilante, éste manifestó que había observado como la mujer que ahora estaba retenida hacía uso del cajero automático durante un largo espacio de tiempo, infundiéndole sospechas esta actitud, ya que tiene conocimiento de que se están produciendo estafas mediante phishing en los cajeros automáticos. Seguidamente, tras ser preguntada por el vigilante sobre su tardanza en el uso del cajero, la presunta autora respondió que se encontraba sacando dinero de la cuenta de un amigo para hacerle un favor.

Tras comprobar el sistema informático de la sucursal se pudo comprobar que se habían extraído 2.000 euros de la cuenta de una clienta de la entidad bancaria residente en Asturias, la cual, tras ser contactada, confirmó que le habían sustraído esa cantidad de dinero sin su consentimiento. Este movimiento bancario tuvo lugar justo momentos después de haber facilitado sus claves a una mujer por teléfono, creyendo en todo momento que se trataba de una empleada de la entidad bancaria donde tenía depositado su dinero.

La detenida ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial.

Para evitar el phishing la Policía aconseja

El “Phishing” es un ciberdelito consistente en la apropiación fraudulenta de todo tipo de datos personales. Los ciberdelincuentes tienen predilección por conseguir los datos de nuestras tarjetas de crédito o bien las claves y pines de las cuentas bancarias, ya que se sirven de estos para realizar transacciones y compras no autorizadas por el legítimo titular en beneficio de los hackers. Aunque lo más habitual es que esta información se consiga a través de un correo malicioso existen otras modalidades en las que se emplea un teléfono o incluso un sms. Prevenir este tipo de ciberdelitos es fácil si se siguen unas normas básicas:

  • Desconfíe de correos electrónicos que intentan alarmarle y le instan a realizar acciones de forma inmediata bajo la amenaza de algún problema, especialmente si le solicitan claves, contraseñas u otros datos personales
  • No abra correos de destinatarios desconocidos y preste mucha atención a aquellos que presentan una apariencia genuina provenientes de bancos u otras instituciones que le solicitan una información que ya tienen en su poder.
  • Tenga especial cuidado con llamadas procedentes del extranjero o números “raros”, especialmente si le hablan en un idioma distinto.
  • Bajo ningún concepto descargue programas informáticos o archivos sugeridos por personas desconocidas a través del teléfono, email o sms.
  • En general, no facilite datos personales suyos o de sus allegados si no está completamente seguro de la necesidad de hacerlo, recuerde que su banco nunca le va a pedir esa información puesto que ya la tiene.