Las semanas van pasando y el colectivo arbitral sigue arrastrando una falta de pago que ya se torna en muy acuciante. El pasado 24 de agosto, la Delegación Granadina de la Federación Andaluza de Voleibol envió un correo electrónico convocando a sus colegiados a una reunión el próximo 8 de septiembre.

El escrito especifica en su asunto, como la primera de la temporada 2022-2023, cuando aún no se ha cerrado el capítulo de la anterior, con deudas significativas y una cuantía bastante alta. También expone y citan textualmente «la Delegación desde el lunes de esta semana está recibiendo ingresos de diferentes Entidades y Clubes, por lo que se va a empezar a realizar transferencias en función del dinero que hay, primero igualando a todos al mes de Enero y el resto de dinero se harán transferencias intentando que todos los árbitros estén a la par en cuanto a meses cobrados».

Sin respuestas

Han transcurrido más de dos semanas y ningún componente del colectivo arbitral de Granada ha recibido ningún ingreso. La sensación de los árbitros es que nuevamente están incumpliendo con el compromiso y una nueva promesa que se queda en el vacío y ya están muy cansados de falsedades por parte de la Delegación.

Nadie asume responsabilidades en la gestión y los regidores, ni siquiera, responden a los requerimientos y cuestiones que se les hace. Siguen lanzando balones fuera (valga el término deportivo) y culpando a las distintas entidades y clubes. Los verdaderos organizadores y gestores de las diferentes competiciones, ya finalizadas por supuesto, es la Delegación Granadina de la Federación Andaluza de Voleibol.

La situación es ya muy grave y entre los miembros arbitrales hay colegiados que aún no han recibido nada de la temporada pasada 2021-2022, que es todavía más gravoso. Los cuales han tenido que adelantar dinero de su bolsillo para poder desplazarse por toda la provincia y la capital granadina.