La tasa de emancipación de la población entre 16 y 29 años en Andalucía disminuyó hasta situarse en un 15,9% en el cuarto trimestre de 2019. Sin embargo, en el primer semestre de 2020, dicha tasa bajó hasta un 14%. Situándose como la más baja de todas las comunidades autónomas.

La Consejería de Salud y Familias ha presentado un estudio sobre la emancipación de los jóvenes en Andalucía, realizado por la Universidad Loyola y la Fundación Don Bosco. En un acto que también ha participado la Secretaría General de Ordenación de la Formación de la Consejería de Empleo.

El Plan de Familias dedica dos objetivos estratégicos y un total de seis objetivos operativos a medidas. Cuyo fin pasa por favorecer la emancipación económica y residencial de las personas jóvenes de Andalucía.

La formación de la familia es una etapa clave en el proceso de transición a la vida adulta de las personas jóvenes. “Facilitar la transición de las personas jóvenes hacia la vida adulta incluye alcanzar los adecuados niveles educativos, suficientes aprendizajes vitales. Además del acceso al empleo, a la vivienda, logro de autonomía personal y facilidades para alcanzar otros objetivos vitales. Asimismo, requiere de un gran esfuerzo de transversalidad y coordinación de medidas tanto en su diseño como en su implementación”, ha explicado la secretaria general de Familias, Ana Mata.