El paso al nivel 0 de alerta Covid de dos terceras partes de la comunidad autónoma ha permitido que los 168 centros de participación activa (CPA) de titularidad de la Junta de Andalucía puedan recuperar su plena actividad sin limitaciones de aforo u horario. Según la circular remitida a los responsables de estos espacios por la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, los talleres y actividades previstas deberán realizarse siempre con la mayor distancia interpersonal posible para prevenir nuevos contagio por coronavirus. Ademñas, deberá realizarse un registro de asistentes para facilitar la trazabilidad si fuera necesario.

«El elevado porcentaje de mayores de 60 años vacunados y el bajo nivel de riesgo en la mayor parte de la comunidad ha permitido dar por controlada la quinta ola y retomar una realidad muy cercana a la que teníamos antes de la pandemia, con un avance significativo en la reducción de las medidas restrictivas en los centros de mayores», ha resaltado la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, quien ha querido agradecer además el ejemplo de responsabilidad y civismo dado por este grupo de población. «Sois el mayor valor que tiene la sociedad andaluza«, ha elogiado, para recordar la apuesta prioritaria por las políticas públicas orientadas a las personas mayores. «En Andalucía hemos emprendido una auténtica revolución social con el cambio de modelo de atención a las personas mayores y las personas con discapacidad, basado en lo que necesitan y quieren», ha señalado.

Más de 460.000 personas mayores asociadas

Los CPA andaluces tienen como objetivo fomentar la convivencia, la integración y la participación de las más de 460.000 personas mayores que son socias en toda la comunidad, así como la solidaridad y la relación con el medio social. Unos valores que les convierten en herramienta esencial para el bienestar físico, psíquico, emocional y social de las personas mayores, más aún tras la grave pandemia vivida y las consiguientes restricciones y aislamientos. Así, fueron de los primeros recursos en ver limitada su actividad para controlar la epidemia en uno de lo sectores de población más vulnerables y que más ha sufrido.

La buena marcha del proceso de vacunación, tanto entre personas usuarias como trabajadoras, y el aumento de la población protegida hasta alcanzar la inmunidad de rebaño, ha permitido ir modulando las limitaciones y acercando progresivamente la actividad de estos centros a los niveles previos a la crisis del coronavirus. Sin embargo, no ha sido hasta que los comités provinciales de Salud han dado por controlada la denominada quinta ola -y permitido el paso de la mayoría de los distritos sanitarios de la comunidad en el nivel 0 de alerta sanitaria- cuando se ha podido recuperar la plena actividad, siempre acorde a la nueva normalidad de convivencia con la pandemia.

En una circular remitida a los responsables de los centros de titularidad regional, se les informa que por sus características los CPA se siguen rigiendo por la Orden del 7 de mayo de 2021 de la Consejería de Salud y Familias que actualiza las medidas sanitarias y preventivas, por lo que su actividad se ajustará al nivel de alerta del municipio o distrito sanitario en el que se ubiquen.

La mascarilla seguirá siendo obligatoria

En cualquier caso, y con carácter general, el uso de mascarillas seguirá siendo obligatorio, y se mantendrán las medidas higiénico sanitarias adecuadas en caso de no poder mantener la distancia de seguridad de al menos 1,5 metros. Asimismo, se recomienda no superar en ningún caso los aforos máximos en ninguna de las actividades previstas, evitar las aglomeraciones y tener una adecuada ventilación de los espacios cerrados.

Así, en las diferentes actividades de juego y talleres grupales se seguirán las medidas generales y las de los establecimientos de hostelería, mientras que los viajes organizados seguirán las medidas propuestas para los transportes públicos y establecimientos de hostelería.

Desde la Dirección General de Personas Mayores se han propuesto además una serie de medidas puntuales mientras dure la situación de pandemia, que incluyen la obligación de llevar un registro de participantes en los talleres grupales, bailes y juegos de mesa para facilitar el control de posibles brotes. Y en el caso de los juegos de mesa no podrán existir espectadores alrededor salvo que mantengan una distancia mínima de 1,5 metros entre sí y respecto a los jugadores. Además, deberán desinfectarse sillas, mesas y utensilios de juego cada vez que finalice el mismo.

Plan Estratégico de las Personas Mayores en Andalucía 20-23

Ruiz ha destacado el papel que juegan los CPA en la promoción del envejecimiento activo por la que apuesta su departamento. Y, especialmente, en la prevención de la soledad no deseada. «Para aquellas personas que quieren seguir activas, estos recursos ofrecen una gran cantidad de posibilidades y servicios, y fortalecen las redes sociales», ha subrayado, «es como una segunda casa: aunque tienen su vida, el CPA es el sitio al que ir, su aliciente para levantarse, arreglarse y no quedarse encerrado».

En este sentido, la responsable de políticas sociales ha recordado además que los CPA colaboran en la prestación de los servicios de promoción de la autonomía personal y prevención de la dependencia, una de las líneas de actuación prioritarias recogida en el Plan Estratégico Integral de las Personas Mayores en Andalucía 2020-2023. Este documento que desarrolla la Ley de las Personas Mayores, «tras 20 años de retraso acumulado por anteriores administraciones», es la hoja de ruta para las políticas públicas de Andalucía enfocadas a este grupo de población, y cuenta con una inversión de 164,5 millones de euros y la implicación de todas las consejerías de la administración andaluza.

Programa de renovación en los CPA

La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación tiene en marcha un programa de renovación de los centros de participación activa con el objetivo de desarrollar un nuevo modelo de recurso. A través de la modificación de su Decreto, se persigue el acondicionamiento de la red de centros de titularidad de la Junta de Andalucía mediante un adecuado equipamiento y una gestión basada en las tecnologías de la información.

Asimismo, otra de las líneas de trabajo impulsadas por la Consejería es el programa de rehabilitación de edificios para su conservación y mejora de la seguridad de utilización, accesibilidad en instalaciones de tipología residencial colectiva, eficiencia energética y sostenibilidad, dotada con un presupuesto de 5,2 millones para cada ejercicio 2020-2023.

Revolución social con un nuevo modelo de atención

Entre otras medidas puestas en marcha esta legislatura para acometer esa «revolución social» del Ejecutivo andaluz, Ruiz ha destacado la ampliación del servicio de ayuda a domicilio, la creación de 1.900 nuevas plazas para reforzar el sistema de atención a la dependencia y varias iniciativas de choque para reducir listas de espera, que incluyen un proyecto piloto ya iniciado para agilizar la tramitación del sistema de dependencia. «Una apuesta que nos lleva a tener ya más de 245.000 personas beneficiarias de algún tipo de prestación, un máximo histórico posible gracias a que hemos destinado 1.741 millones de euros a la atención a la dependencia», ha señalado.

La consejera ha destacado también que este cambio «hacia un modelo de atención de proximidad, calidad y calidez» ha sido reconocido por el Observatorio Nacional de la Dependencia con la mejor valoración en los últimos cinco años. Y será además una de las líneas básicas de actuación con los 450 millones procedentes de los fondos europeos Next Generation. Así, se han aprobado 39 proyectos para infancia, dependencia, accesibilidad y transformación digital que ya están en marcha gracias al convenio de colaboración suscrito con el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 en el marco del Plan para la Recuperación, Transformación y Resiliencia.