A falta de aproximadamente una semana para el final del estado de alarma, poco a poco seguimos adaptándonos a la nueva normalidad. Las terrazas de los bares han vuelto a atiborrarse –si es que alguna vez sus fieles dejaron de acudir-, los gimnasios han abierto sus instalaciones y las salas de fiestas ya ponen de nuevo las calles con los primeros –o los últimos- refrigerios de la noche. Sin embargo, aún quedaba pendiente la reactivación de uno de los sectores más habituales del callejero. El encargado de repartir suerte e ilusión.

El pasado 14 de marzo, un día antes de la proclamación del confinamiento en España, la ONCE anunció la paralización de la venta de todos sus servicios de lotería. De este modo, sus agentes quedaron limitados a realizar algunas tareas de devolución y de gestión administrativa, pero de ninguna manera pudieron continuar con la venta habitual. Tres meses más tarde, la situación ha cambiado afortunadamente para los profesionales vendedores.

“Ha sido muy duro, la verdad –asegura Manuel -. Todo el día encerrado en casa, como todo el mundo. Con ganas de salir a la calle y a trabajar”. Estas son las palabras de un vendedor de la ONCE acerca de cómo ha vivido la parte más dura de la pandemia.  Sin embargo, Manuel ya ha podido reabrir su kiosko en la Plaza de Gran Capitán. “El primer día no ha estado mal. Parece que la gente estaba esperando la reapertura –asiente Manuel-. Ha sido diferente a antes del confinamiento. La gente todavía le tiene respeto al virus. Dentro de lo que cabe, ha estado bien, tranquilo”.

Manuel lleva trabajando para la ONCE dos años y medio, pero nunca antes ha tenido que tomar tantas precauciones sanitarias como ahora para poder reactivar su actividad. Viste mascarilla quirúrgica, careta de plástico y guantes. Además, se sienta cerca de un bote de líquido desinfectante y frente a una pantalla que refuerza la seguridad en la ventanilla. Ante la llegada del calor veraniego, pasar una serie de horas dentro de un kiosko con las manos y la boca tapadas puede llegar a incomodar. Pero Manuel muestra otro tipo de preocupaciones. “¡Ojalá podamos continuar trabajando! Esperemos que no haya rebrote y no tengamos que volver a encerrarnos…”.

Vuelven los juegos de la ONCE

La aparición de dos clientes interrumpe nuestra conversación y Manuel pasa de entrevistado a vendedor. Razonable completamente. Después de tres meses de parón, la charla puede esperar. La venta no. Los juegos de la ONCE que se pueden comprar en su kiosko son los habituales –cupón diario, ‘Cuponazo’ del viernes y ‘Sueldazos’ de sábado y domingo- y el Sorteo de San Juan, que “se celebra el miércoles 24 de junio” –anuncia el vendedor-, como de costumbre. A partir del miércoles 17 saldrá a la venta el Extra de Verano para el próximo 15 de agosto.

Con respecto a los cupones vendidos de sorteos no celebrados a causa de la pandemia, la ONCE está devolviendo el importe en los kioskos. “Yo he devuelto unos cuantos –informa Manuel-. Bueno, he devuelto el importe íntegro o he dado otro cupón. Según ha solicitado el cliente”.

El próximo domingo 21 de junio tendrá lugar la celebración del sorteo del Día del Padre, cuyo primer premio es de 17 millones de euros. Debería haberse producido el 19 de marzo, pero el estallido de la pandemia en nuestro país obligó a su suspensión. No obstante, ni Manuel ni cualquier otro vendedor venderán sus cupones correspondientes. Son válidos los adquiridos hace tres meses. Cuando la ilusión continuaba intacta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *