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Era un secreto a voces que Manu Rodríguez no continuaría en el Fundación CB Granada tras 123 partidos. El jugador granadino no cumplirá su quinta temporada en equipo de su tierra, siendo él mismo el encargado de anunciarlo a través de una carta de despedida, “sin grandes estridencias” ya que como él reconoce, “nunca he sido muy de actos o de posar para la foto”.

Manu Rodríguez diferencia las cuatro temporadas, “muy distintas entre sí, tanto por los objetivos como por las sensaciones, pero en las que siempre ha habido un trabajo y un esfuerzo constante por ser mejor y hacer mejor al equipo”. El alero recuerda su fichaje: “Volver a LEB plata fue una decisión difícil, pero tenía la ilusión de ayudar al club de mi ciudad a volver donde hace ya 10 años desapareció. Aquel día en Benahavís, fue complicado pensar en nada, pero al terminar el partido todos los que estábamos allí teníamos claro que en Granada volvería a haber baloncesto de gran nivel, y esto, a día de hoy es así, y me siento orgulloso de haber puesto mi granito de arena“.

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Foto: Photographers media

Echando la vista atrás, el jugador percibe que su paso por la Fundación CB Granada ha ido de más a menos, con una primera temporada “en la que se cumplieron los objetivos de la Copa y el ascenso. Una segunda en la que nos quedamos a un punto de jugar unas semifinales de ascenso a ACB. La tercera, muy dura por los malos resultados, pero que enseña a saber trabajar en situaciones tensas y complicadas, y donde se conoce mejor a compañeros de equipo y directiva. Y una cuarta en la que estar tan cerca del ascenso ha eclipsado todo lo demás“.

Hemos podido ver un Manu Rodríguez autocrítico, consciente de que sus estadísticas no han sido las mejores: “En un deporte en el que se da tanta importancia a los números, es imposible no mirarlos para valorar mi rendimiento. Los míos no han sido todo lo buenos que me hubiesen gustado y aunque intentase no prestarles demasiada atención, en ocasiones pesaban. Pero aun así me voy tranquilo de saber que he puesto todo de mi parte para aportar y estoy convencido de que he ido adaptando o aceptando mi rol”.

Como le pasó a Borto, Manu hubiera querido seguir un año más: “No me voy triste, quiero pensar que mi marcha dejará paso a gente que seguirá haciendo crecer al club, pero sí me voy apenado porque quería y me hubiese gustado seguir aportando mi trabajo y dedicación. Por último, decir a todos los que hayan creído en mis capacidades, valorado mi esfuerzo o simplemente apoyado, gracias. A toda la afición que celebraba con nosotros en las buenas, y animaba en las malas, gracias. A todo el que haya hecho posible que me haya formado en el club de mi ciudad, y años después haya podido regresar, gracias”.