El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha puesto en valor las políticas reales puestas en marcha desde el inicio de la Legislatura. Así hacer frente a los grandes déficits que encontró su Ejecutivo en Andalucía: empleo, infraestructuras, inversiones en sectores estratégicos, despoblación… Por ello, el Gobierno andaluz inició una agenda reformista para avanzar en la cohesión económica, social y territorial de Andalucía.

En la sesión de control al Gobierno ha indicado que esta nueva bajada de impuestos busca aliviar la presión fiscal en un momento crítico por la pandemia. Y supondrá 329 millones de euros en los bolsillos de más de cuatro millones de andaluces “de clases medias y trabajadoras”.

Moreno ha explicado esta bajada de impuestos contribuye a la cohesión económica. Con medidas que harán que un agricultor que done a su sobrino una explotación agraria valorada en 300.000 euros pague 315 euros en vez de los 88.000 anteriores a la bajada. O el avance en la fiscalidad ambiental, creando una deducción del 10% en el IRPF en donaciones destinadas a la defensa y conservación del medio ambiente.

Dicha bajada contempla el desarrollo de políticas de simplificación y eficiencia administrativa. Ampliando plazos para presentar y pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y la autoliquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. “Esta nueva reforma fiscal será un pilar fundamental en la cohesión de Andalucía. Además, se unirá a la hoja de ruta trazada con nuestras políticas, las que impulsan nuestros sectores productivos”, ha manifestado.