Una investigación realizada en la Universidad de Granada ha señalado que las personas con un nivel socioeconómico bajo son deshumanizadas por una parte de la población. Se los considera como si fueran “seres inferiores” con características de irracionalidad o impulsividad más cercanas a los animales que a los humanos.

Según ha informado la UGR en una nota de prensa, este trabajo forma parte de la tesis doctoral de Mario Sainz Martínez. Dirigida por los profesores Rosa Rodríguez Bailón y Miguel Moya Morales. En cuyo trabajo también colabora la profesora Rocío Martínez, del departamento granadino de Psicología Social.

El aumento de la desigualdad económica está afectando especialmente a los grupos con un nivel socioeconómico bajo. A pesar de ello, hoy en día muchas personas “se oponen a apoyar políticas públicas que busquen la reducción de la desigualdad. Redistribuyendo la riqueza de las personas y/o grupos que más tienen hacia los que menos tienen”.

¿En qué se basa el estudio?

Los investigadores de la UGR han analizado qué factores podrían estar afectando a este “rechazo” a implementar políticas públicas que buscan ayudar a las personas más vulnerables de nuestra sociedad.

Para poner a prueba estas hipótesis, los investigadores han realizado dos estudios. Uno correlacional y otro experimental. En los que le han preguntado a los participantes (una muestra formada por 523 sujetos de entre 18 y 65 años) en qué medida consideran que las personas con un nivel socioeconómico tienen características propias de los seres humanos o comparten, por el contrario, rasgos con los animales.

Los resultados muestran una mayor tendencia a considerar que los pobres son animales. Da lugar a que las personas rechacen la implementación de políticas de carácter redistributivo. Esta relación entre las variables parece estar explicada por “las atribuciones sobre cuáles son las causas de la pobreza”.

Estos resultados muestran como la deshumanización de los pobres influye en la interpretación que hacemos de las causas de la pobreza. Y esto, a su vez, en el apoyo o rechazo a políticas redistributivas.

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