Sergio Olmos (Elda, 1986) anunció ayer su retirada del baloncesto profesional. Lo hizo tras once temporadas en la Liga LEB Oro, las dos últimas en la Fundación CB Granada. Hoy, unas horas después del anuncio, atendió a Radio Marca Granada. En la conversación con José Ángel Martos contó en qué basó la decisión, cómo ha vivido estos dos últimos años en Granada y a qué va a dedicarse en el futuro más inmediato.

Decisión meditada a raíz de la lesión

Olmos reconoció, en primer término, que “se trata de una decisión tomada algunas semanas atrás”. Además, admitía: “He estado considerándolo meses, pero la decisión la he tomado hace poco. Fue a partir de la lesión de espalda que tuve esta temporada, porque me asustó. Y empecé a valorar otras opciones fuera del baloncesto”. Es una decisión un tanto inesperada: “Poca gente se lo esperaba. Lo he mantenido en secreto porque quería cumplir con mi trabajo. Quería disfrutar de lo que quedaba de temporada. Realmente soy joven, pero bueno, lo he decidido así y creo que es una buena decisión”.

El pívot de Elda asumía que echará de menos el baloncesto: “No ha sido una decisión difícil, pero ayer he empezado a darme cuente de lo que lo voy a echar de menos. Han sido once años de profesional y otros tantos de amateur. Voy a echar de menos la competición diaria, pero también me voy a embarcar en otra vida que también me ilusiona mucho”.

Retirada lejos del parqué

Una retirada que llega en un momento extraño y sin poder haberlo hecho sobre el parqué: “Me hubiera gustado retirarme en la cancha. Ha sido una pena no poder hacerlo en el Palacio de Deportes. Pero me emocioné mucho ayer con todos los mensajes de cariño que me llegaron. Nunca se me acaba la batería y ayer se me acabó de contestar a la gente que me escribía”. Mensajes a los que también se sumaron el entrenador y el presidente de la Fundación CB Granada: “Pablo Pin y Óscar Fernández-Arenas me han dado la enhorabuena por una carrera bien hecha y me han deseado lo mejor. Me apoyaron totalmente”.

A pesar de que vaya a echarlo de menos, echa la vista atrás y recuerda los buenos momentos: “Mi mejor momento a nivel deportivo fue quizá en Burgos, ascendiendo tres veces consecutivas. También le guardo mucho cariño a Coruña. Y mi última época en Granada he estado muy contento con el club y con la ciudad, que es muy acogedora. A la Fundación le hace especial la cercanía de todo el mundo. Es lo que más destacaría. Afición, directiva y cuerpo técnico son todos un grupo y eso se nota”. Eso sí, ha sido una “temporada difícil, porque tuve la mala suerte de lesionarme cuando estaba jugando bien y en un ‘pis pas’ se torció todo. Nunca terminé de recuperarme. Además, colectivamente no terminaban de salir las cosas y yo veía que no podía ayudar como me gustaría y eso es frustrante”.

Futuro como hombre de números

Decía también Olmos que “es una espinita no haber tenido la oportunidad de jugar en ACB, pero no es algo que me vaya a causar un trauma. Estoy muy contento con la carrera que he hecho, lo he pasado genial en todos los sitios donde he estado y me parece que esta liga es muy difícil de hacer carrera en ella”. Ahora es momento de mirar al futuro, apartado del baloncesto: “Soy matemático y estadístico y me voy a dedicar a ello, a los datos, a los números. He encontrado un trabajo de estadístico en Barcelona y me ilusiona mucho. He empezado hoy desde mi casa y cuando se pueda me iré para allá”.

Aunque avisa con volver a Granada, aunque sea como aficionado: “Estaré encantado de poder volver al Palacio. Seguro que volveré y que será muy bonito saludar al cuerpo técnico, a los compañeros que sigan, a la afición. Estaría encantado si me hicieran una despedida”.

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