Los responsables del proyecto LIFE Lynx Connect persiguen repoblar la especie autóctona de la Península Ibérica en los ecosistemas más adaptados a sus características.

Se llevará a cabo en Sierra Arana, una unidad montañosa vinculada a la Sierra de Huétor y que limita con los municipios de Deifontes, Iznalloz, Cogollos Vega, Huétor Santillán, Diezma, Darro, La Peza, Píñar, Morelábor y Huélago. Junto al de Granada, se pretende establecer otra colonia de linces en los Altos de Lorca, en Murcia.

LIFE Lynx Connect pretende que las nuevas colonias sirvan de refugio de paso de esta especie en sus migraciones. El atropello de los linces en carreteras es la principal causa de mortalidad no natural de los linces, y se intentará evitar con un sistema de luz al vehículo cuando ha detectado que puede colisionar con un animal, si no reduce la velocidad, envía una señal acústica.

FOTO: @CEPANAF

Así lo declaró a Efe Javier Salcedo, director del proyecto europeo LIFE Lynx Connect, que se prolongará hasta 2025 con un presupuesto de 18 millones de euros. Esta nueva medida la ha diseñado el equipo de la Universidad Politécnica de Madrid que asesora a LIFE Lynx Connect.

“La aplicación de esta nueva medida se impulsa por otro proyecto Life europeo en el que participa la Junta de Andalucía, Save-Crossing. El sistema para mejorar la seguridad vial de linces y conductores se aplicará en cinco puntos negros”.

Existen dos grandes pasos de fauna con puentes vegetales sobre las carreteras, ambos en el entorno de Doñana, y arcenes vallados para dirigir el paso de la fauna a puntos con pasos subterráneos, pero son insuficientes.

Son dos las rutas más mortíferas. En la autopista Sevilla-Madrid, cerca de Andújar-Cardeña, han caído 31 linces según los datos oficiales de hace dos años; y en la carretera Hinojos-Villamanrique, junto a Doñana, 12. Las otras tres vías ‘negras’ son La Carolina-Úbeda, Montoro-Fuencaliente, y Villafranca-Adamuz. Salcedo señala que todas las administraciones con competencias en carreteras de los dos países y las cuatro comunidades autónomas son socias del LIFE, y “cada vez más nos consultan a la hora de redactar nuevos proyectos” de vías para evitar “fragmentar el hábitat”, la causa de que el felino las cruce.

Otro de los pasos clave del LIFE llevará a crear poblaciones estables en Sierra Arana (Granada), y en los Altos de Lorca (Murcia). Nuevos espacios que recuperan la presencia de una especie en su día frecuente en toda la península.