El ingreso mínimo vital ya es una realidad. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes 29 de mayo, último día hábil del mes, una renta que beneficiará a más de 850.000 familias. El IMV ha llegado para quedarse, no es una medida pasajera, fruto del Covid-19. A las arcas del Estado le supondrá un gasto de 3.000 millones de euros al año, aproximadamente.

El Gobierno pretende reducir el porcentaje de pobreza extrema con esta ayuda que será mensual. Se puede solicitar en la sede electrónica de la Seguridad Social desde el 15 de junio al 15 de septiembre, con efecto retroactivo al 1 de junio.

Una persona que viva sola sin ingresos percibirá 462 euros al mes. El ingreso mínimo vital es compatible con otras ayudas al trabajo, por lo que si dicha persona gana 150 euros, el Gobierno completa con otros 312 hasta llegar a ese mínimo para vivir.

La tabla de las cuotas es simple. Se parte de 462 euros y se suman uno 139 al mes por cada persona, independientemente de que sea un niño o un adulto. Y así hasta un máximo de 1.015 euros. Además, en las situaciones monoparentales habrá un suplemento de cien euros.

Para beneficiarse de esta paga hay que tener entre 23 y 65 años, o más de 18 con un menor al cargo. Habrá que vivir legalmente un año en España de forma ininterrumpida, un dato a tener en cuenta para los inmigrantes. Y se valorará el nivel de ingresos y patrimonio, sin contar la vivienda habitual.

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